El índice Gfk de confianza del consumidor alemán se mantuvo estable por cuarto mes consecutivo debido a los signos que muestran que la recesión pierde fuerza, al mismo tiempo que la desaceleración de los precios aumenta el poder adquisitivo de los ciudadanos. En concreto, el índice de confianza permaneció en los 2,5 puntos para el mes de junio, en línea con las previsiones de los analistas.