El Allied Irish Banks (AIB), el primer banco irlandés, logró unos beneficios netos de 885 millones de euros en 2008, un 68 por ciento menos que el año anterior, anunció hoy su director ejecutivo, Eugene Sheehy. En un comunicado, el directivo informó también de que la entidad se ha visto obligada a aplicar una reducción de 1.800 millones de euros de su valor en balance por la existencia de "activos tóxicos". "Las decisiones tomadas por nosotros mismos, particularmente las relacionadas con el sector inmobiliario y de la construcción, han tenido un impacto negativo en nuestros negocios. Lamento algunas decisiones crediticias que tomamos, sobre todo al final del boom inmobiliario", dijo Sheehy. El ejecutivo se declaró "decepcionado" por la caída del 90 por ciento del valor de las acciones del banco registrada el pasado año, al tiempo que predecía unas condiciones difíciles para el resto de 2009.