El beneficio del gestor de aeropuertos españoles cayó un 6,4% en el primer semestre del año porque no se han repetido los extraordinarios de un año antes.

En concreto, AENAganó 460,9 millones de euros. El año pasado las cuentas reflejaron el impacto positivo de de las reversiones de provisiones por procedimientos judiciales relacionados con expropiaciones de terrenos del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.  La compañía calcula que excluyendo este efecto el beneficio neto habría aumentado un 36,1%.

Las ventas aumentaron un 7,5%, hasta 1.861,6 millones de euros.  Destaca el crecimiento de un 11,7% de los ingresos comerciales.

El EBITDA del período se sitúa en 1.054,3 millones de euros, lo que supone un crecimiento de +13,2% respecto al primer semestre de 2016, situando el margen en el 56,6% (53,8% en el 1S 2016), afectado por el devengo de los impuestos locales del ejercicio completo y la estacionalidad del negocio.

En cuanto al negocio, el tráfico de pasajeros en los aeropuertos de  Aena ha crecido un 9,4%. Si se observa por zonas, en España el crecimiento del segundo trimestre ha sido del 11%, frente al 6% de los tres primeros meses del año, afectado por el calendario de la Semana Santa y el efecto del año bisiesto.

La contribución del tráfico internacional crece ligeramente hasta el 70,0% (69,2% en el primer semestre de 2016). Explican en Aena que “el crecimiento de los pasajeros internacionales se sitúa en +10,4% y el del tráfico nacional en +6,3%. El tráfico en el aeropuerto de Luton alcanza 7,5 millones de pasajeros (+13,3%)”.

Si se analizan las cifras financieras, el Incremento del flujo de caja operativo ha sido del 9,2% hasta 1.091,9 millones de euros, frente a 999,9 millones de euros en el primer semestre de 2016.

La deuda financiera neta  ha disminuido hasta 7.846,2 millones de euros, con lo que el ratio de Deuda financiera neta a EBITDA ha caído de 3,6  veces a 3,2 veces. 

Resultados de Aena