“¿Un año más con esos pelos? No, ACS no podrá aguantar un año más el contencioso con Iberdrola. Al menos, la ACS que conocemos en la actualidad. Otra cosa es que cambie el decorado, la ambientación, la puesta en escena. Es decir, otros actores, otro presidente, otros consejeros. Con Florentino, no. La Bolsa, el mercado ya conoce de sobra las maniobras orquestales con la autocartera y el control de la cotización en Bolsa.
ACS está muy endeudada, excesivamente apalancada. Otras compañeras de grupo como Sacyr Vallehermoso y FCC ya están sufriendo su purgatorio particular y ACS no va a ser la excepción, porque en esta compañía, como en otras, el zapatero se ha dedicado a hacer otras cosas menos zapatos. Se ha dedicado a especular con controles en compañías, que en épocas de exuberancia le salieron bien, pero ahora es diferente. Esa es l apuesta que mantenemos en nuestra compañía”, dice el director de análisis de una de las principales gestoras de fondos nacionales.

¿Y esto a cuento de qué? El contencioso que ACS e Iberdrola mantienen en los tribunales podría alargarse entre ocho y doce meses, toda vez que ya quedaron desestimadas las medidas cautelares que las dos compañías solicitaron en las demandas de impugnación que se han cruzado en los juzgados. A partir de ahora se iniciará el procedimiento habitual en una demanda de impugnación, que incluye la celebración de una audiencia previa, el posterior acto de juicio y, finalmente, la sentencia. Este proceso puede extenderse entre los ocho y los doce meses, dependiendo del juzgado, según indicaron a Europa Press en fuentes jurídicas.

ACS e Iberdrola han llevado al terreno judicial el enfrentamiento que mantienen por el rechazo de Iberdrola a la pretensión de ACS de contar con una representación en el consejo de administración de la eléctrica proporcional a la participación del 12,6% que tiene como primer socio de la eléctrica. El grupo constructor presentó ante el Juzgado de lo Mercantil de Bilbao una demanda de impugnación de los dos acuerdos de la última asamblea de Iberdrola que le impidieron acceder a su consejo. De su lado, la eléctrica ha impugnado ante el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Madrid las cuentas de 2009 de ACS por considerar que “incluyen numerosas infracciones de la normativa vigente y no muestran la imagen fiel del patrimonio”.

Por el momento, este enfrentamiento judicial se mantiene en ‘empate’, dado que los dos juzgados han rechazado las medidas cautelares que las empresas incluyeron en sus respectivas demandas. En concreto, el pasado martes, el juzgado de Madrid emitió un auto en el que desestimó “íntegramente” la solicitud de la eléctrica de que su impugnación quedara registrada de forma preventiva en el Registro Mercantil. El auto sucedió al que días antes emitió el juzgado de Bilbao, en el que, de igual forma, se rechazaron las cautelares que pidió ACS para que se readmitiera al consejero que propuso en Iberdrola. Además de acudir a la vía judicial para lograr entrar en el máximo órgano de gestión de Iberdrola, la constructora mantiene su intención de elevar su participación en la eléctrica hasta el 20%. Con alguna de estas dos vías, ACS lograría consolidar en sus cuentas su inversión en la compañía, de la que hasta el momento sólo se anota el dividendo.

Fuente: www.lacartadelabolsa.com