Las acciones del grupo estadounidense General Electric llegaron a caer el miércoles hasta un 15 por ciento, a su mínimo desde el 1991, por la ansiedad que generaba una eventual rebaja en la calificación de la firma y de su unidad financiera.

También generaba pesimismo en el mercado una demanda de un inversor por la reciente decisión de GE de recortar abruptamente su dividendo.

El costo de asegurar deuda de GE Capital tocó un máximo histórico por temores sobre la salud de la firma y nuevas cifras mostraron que la cantidad de acciones envueltas en operaciones cortas se multiplicó en febrero.

Las acciones rebotaron desde sus mínimos luego de que el conglomerado de Estados Unidos habló a los inversionistas, indicando que había "actuado agresivamente" para adaptarse a la severa recesión actual.