En espera de la decisión que previsiblemente a mediados de mes anunciará Bruselas con respecto al veto del Gobierno italiano a la planeada fusión entre Abertis y Autostrade, la empresa española dice seguir trabajando con normalidad en el proyecto.
Un portavoz de la compañía no quiso pronunciarse sobre un nuevo paso del Ejecutivo italiano que podría afectar a la fusión, a través de un decreto en la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos del Estado en 2007 que limitaría al cinco por ciento los derechos de voto de cualquier constructora en una concesionaria nacional. El nuevo reglamento se conoce pocos días antes de que el comisario de Mercado Interior de la Unión Europea, Charles McCreevy, se pronuncie sobre la postura del Gobierno italiano en contra de la fusión que daría lugar a la mayor concesionaria del mundo. La oposición de Italia se fundamenta en gran parte en la presencia de una constructora en el accionariado de la concesionaria.