La gestora de infraestructuras Abertis ha pedido a la Comisaría de Competencia de la Unión Europea que se pronuncie sobre cuáles han sido los errores que pudieron llevar a cabo tanto las empresas como el Gobierno italiano en el proyecto de fusión con Atlantia(antes Autostrade). El consejero delegado de Abertis, Salvador Alemany, no busca que Bruselas emita un dictamen o sanción, sino que establezca cuáles han sido los errores para que no vuelvan a repetirse.
El consejero delegado de Abertis, Salvador Alemany, durante una reunión con periodistas, anunció que Abertis tomará una decisión a finales de enero para retomar las conversaciones para una posible fusión con Atlantia, aunque matizó que existen numerosas dificultades para retomar la operación, que se acordó a finales de 2006 y que finalmente no se llevó a efecto por la oposición del Gobierno italiano. No obstante, aseguró que Abertis no ha tachado a Italia de su campo de expansión, ya que continua siendo mercado prioritario para las inversiones de la compañía en sectores como telecomunicaciones, aparcamientos y logística. Abertis estudia en Italia un proyecto de telecomunicaciones que consiste en la construcción de una red de telefonía móvil que compartirían los operadores Wind y 3i, operación compleja que desearían emprender con socios locales, aunque controlando la gestión. En cuanto al aumento de su participación en la concesionaria portuguesa Brisa hasta el 14,58%, Alemany subrayó que no planean presentar una opa hostil, sino posicionarse para evitar que otros la lleven a cabo o para emprender un proyecto conjunto sin acudir a un sistema de hostilidad. Mientras, la compañía esperará al momento adecuado para avanzar en un proyecto final de desarrollo en Portugal, tal y como ha hecho en Italia, porque "no somos unos socios financieros que compremos para mejorar el resultado e irnos", señaló el consejero delegado de la compañía, quien apuntó que la empresa tiene un perfil industrial. Alemany anunció las previsiones de cierre del ejercicio 2007, que ha sido muy "bueno", con un crecimiento de los ingresos de explotación del nueve% hasta los 3.600 millones de euros, que darían lugar a un incremento del beneficio neto del 28% hasta los 700 millones de euros. En cuanto a las "turbulencias" del sector financiero, el consejero delegado de Abertis explicó que sienten una cierta "tranquilidad" porque el 83% del endeudamiento de la compañía está situado a tipo fijo y un 93% es a largo plazo.