Las miradas de ayer estaban puestas en la reunión del BCE, que nuevamente nos deja con una sensación de no haber sacado nada nuevo de las declaraciones del presidente del BCE. Como era de esperar, los tipos se mantienen al 1% (nivel más bajo de la historia) y el discurso va encaminado a la eliminación de las tensiones que se han creado últimamente sobre la deuda periférica con tintes algo más realistas como cuando declaraba que “la recuperación iba a ser desigual en los diferentes países de la UE”.
Nada que no supiéramos hasta ahora. Siguiendo con el guión de una inflación moderada y de una política fiscal restrictiva de cara a afrontar una recuperación económica, Trichet quiso recalcar que la barra de liquidez no será eterna y tiene los días contados. De esta manera su discurso no sorprende y se ciñe a lo que se esperaba de él, causando poca sorpresa.

En lo que sí ha hecho hincapié y que ha captado toda la atención en las últimas jornadas, es en los test de estrés. Trichet asegura que serán muy positivos y que generarán confianza en el mercado. Mercados que, de tanto oír cuán positivos van a ser estos test, parece que ya lo están descontando en los últimos días donde el sector financiero es el que se apunta las subidas más abultadas. Esperemos que sean tan buenos como nos están haciendo creer, pues el resultado final puede ser el contrario de no estar de acuerdo a las expectativas que se están creando en los mercados. De cualquier forma, en EEUU estos test fueron un fracaso en su momento y la importancia que se les está dando aquí parece sospechosamente excesiva. A lo que sí habría que estar atento es al sistema financiero Húngaro, dado que la calma que por el momento se ha asentado en los mercados europeos se puede desvanecer en cualquier momento si un país como Hungría vuelva a ponernos en el ojo del huracán.

Una noticia realmente positiva ha sido la decisión de declarar la acción de oro del Estado Portugués por parte del Tribunal Europeo de Justicia, dejando el camino libre a Telefónica hacia el mercado brasileño. Para la empresa española no sólo es una noticia positiva de cara a la adquisición que tiene en mente, sino que limpia en cierto modo la imagen de “tiburón” que se le había venido encima con este tema.

Habrá que estar muy pendientes también de lo datos macro en EEUU, que están haciendo saltar todas las alarmas de los problemas de la primera potencia mundial lo que ha proporcionado un tema más en el que focalizarse aliviando así la tensión de la deuda Europea.

En breve los resultados empresariales serán los que capten toda la atención del mercado con lo que, a pesar de que se estima que vayan a ser positivos en líneas generales, habrá que ver si cumplen las expectativas del mercado.