No ha elegido Spotify el mejor momento para salir a bolsa, precisamente en una semana en la que se espera que continúe el desplome del sector. Sin embargo nadie sabe cómo va a sonar la melodía que lleva el valor a Wall Street.

La salida a bolsa del líder de la plataforma de música por streaming no se hará a través de una OPV, por lo que nadie sabe cuál será la valoración de la empresa hasta que marque el primer precio.

El NYSE ha marcado un precio de referencia en 132 dólares por acción para la compañía. Sin embargo, esta cantidad no es un precio de oferta. La primera marca se decidirá por la mera oferta y demanda y se determinará cruzando órdenes de compra y venta.

La cuestión es saber si Spotify generará el interés suficiente en esta primera jornada. Y no es fácil. Por un lado, como explica Salvador Alves, analista de Orey iTrade, este estreno se va a llevar a cabo en un momento en que las tecnológicas están bajo presión por la crisis generada por la brecha de seguridad que, probablemente, va a desembocar en un aumento de la regulación. “Sin embargo, Spotify tiene información limitada sobre el usuario (sólo sobre sus preferencias musicales) y no opera vehículos autónomos, por lo que estas turbulencias no deben afectar a la empresa de streaming”, explica el experto.

En su opinión, odemos esperar una cierta volatilidad en los primeros días de negociación, como ha sucedido con Dropbox recientemente. Eso sí, considera que en este caso, al ser una salida a modo “cotización directa”, los niveles de riesgo y volatilidad pueden ser superiores, “ ya que, al no tener un banco de inversión en el papel de asegurador de la operación (la empresa ha hecho varios roadshows para garantizar la venta de las acciones), no contará con esta seguridad adicional”.

Pero, además, en este entorno los inversores quizá comiencen a ser más exhaustivos a la hora de poner su dinero en una tecnológica, sobre todo como sucede con Spotify, cuando no gana dinero. Es más, el año pasado duplicó sus pérdidas hasta 1.235 millones de euros. Eso, incluso, cuando sus ventas crecieron más de un 38%.

Michael Hewson, estratega de CMC Markets, apunta que la compañía es “el Netflix del audio por streaming con un 30% del mercado” por delante d eapple o Amazon. Con todo “todavía tiene el problema de generar beneficios” y uno de sus retos es “monetizar los clientes de su versión gratuita”.

Habrá que ver cómo se comporta el valor cuando comience a cotizar hoy mismo.

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