Las bolsas europeas quieren arrancar la semana, la última de agosto, con fuertes subidas (futuros: +1,20%), impulsadas por los discursos pronunciados este fin de semana en Jackson Hole y que vaticinan que la política monetaria seguirá apoyando la economía a corto plazo.

Los inversores se muestran optimistas tras las palabras de presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, quien, hablando después del cierre de los mercados el viernes, expresó su confianza en que los estímulos ya anunciados, así como un Euro más débil ayudarían a la economía de la Zona Euro. Además, el máximo dirigente de la autoridad monetaria europea pronunció la mítica frase de "preparados para actuar si es necesario".
Esto se produjo después de que las acciones europeas registraran caídas al cierre de la sesión el pasado viernes, después de escuchar a la presidente de la Reserva Federal (Fed), Janet Yellen, decir que "si el progreso del mercado laboral es más rápido, los tipos de interés podrían subir antes".

Al respecto, asegura José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, que "para Yellen el escenario actual es más predispuesto para normalizar las medidas monetarias", mientras que para Draghi, "la inflación y las expectativas a la baja pueden requerir tomar cualquier medida que sea necesaria". En este sentido, comenta este experto que "todos ya pensamos en un QE". "¿En septiembre? Pero septiembre es ya la semana próxima. Yo no lo creo. Quizás más bien a final de año", confiesa.

Por otro lado, la confianza del mercado se ha visto afectada por los temores de un aumento de la tensión en el este de Ucrania. Un convoy ruso con ayuda humanitaria cruzó el país y provocó nerviosismo pues podría ser utilizado como pretexto para una invasión. Mientras tanto, ayer tuvo lugar un desfile militar en Kiev para celebrar su día de la independencia.

Con respecto a la agenda macroeconómica, este lunes prestaremos especial atención a las enuestas IFO de Alemania o las ventas de viviendas nuevas y el PMI servicios de Estados Unidos.