La FED ha seguido el guión que el mercado le había marcado. Ha subido los tipos en un cuarto de punto, hasta la cota de 1%-1,25% y ha anunciado que está dispuesta a reducir el tamaño de su balance.  Lo ha hecho, eso sí, advirtiendo de que si las condiciones económicas lo exigen, la institución no titubeará y podría echar mano de un nuevo QE. Los últimos datos no han deteriorado sus previsiones económicas, con lo que una recesión no está en su escenario base.

La Reserva Federal (FED) ha subido en un cuarto de punto los tipos de interés hasta el rango del 1-1,25%, tal y como descontaba el consenso.  Además, ha anunciado que podría iniciar la reducción del balance este mismo año.

En su comunicado, el Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC), ha explicado que “el mercado laboral sigue fortaleciéndose y que la actividad económica ha crecido este año”. Además, destaca que el gasto de los hogares ha repuntado y que la inversión en bienes de equipo continúa expandiéndose”.

En cuanto a la inflación, destaca que en términos interanuales ha decrecido y continúa por debajo del 2%. Eso sí, esperan que se estabilice en torno a ese objetivo en el medio plazo.

Según James Athey, gestor de inversiones en Aberdeen AM  “la anunciada subida de tipos era justo lo que estábamos esperando. La economía estadounidense está progresando positivamente y absorberá fácilmente esta subida de tipos”. En su opinión “lo más importante es que le Fed está intentando continuar con el ciclo de subidas.  Habíamos visto algunas insinuaciones de que una reciente debilidad en la inflación podría asustar a la Fed para subir los tipos más allá de hoy. Esta hubiese sido una mala decisión. La inflación se ha suavizado últimamente, pero no durante el suficiente periodo de tiempo como para suponer una preocupación real. La inflación subyacente está en  el 1,5% y esto es totalmente consistente con una continuación del ciclo de subida de tipos”.

Igual de importante, y muy esperado por los inversores y el mercado, son los detalles sobre el programa de reducción del balance, que ya sobrepasa los 4,5 billones de dólares, tras años de QE.

Explica la FED que “espera comenzar a implementar la reducción este año, si la economía del país evoluciona tal y como se espera”. No dan muchos detalles sobre cómo planean hacerlo, pero dicen que comenzarán a reducir el dinero que dedican a reinvertir el principal de los bonos que llegan a vencimiento.

Proyecciones económicas

La FED ha elevado la previsión de crecimiento de este año en una décima hasta el 2,2% y las mantiene sin cambios para 2018 y 2019. Por otro lado prevé que la tasa de paro se quedará este año en el 4,3% actual. Espera que la inflación quede en el 1,6%, tres décimas por debajo de las estimaciones del año pasado.

Las previsiones se producen en un día en el que se ha conocido que el IPC ajustado de cayó en mayo en un 0,1% hasta el 1,9%. Se trata del segundo descenso en tres meses. Hace cuatro meses, la inflación estaba en máximos de 5 años, en 2,7%.

En esta ocasión, los miembros de la FED no han realizado ningún tipo de cambio sobre su previsión para los tipos de interés, que quedará en el 1,4%, que implicaría una subida más este año.

Proyecciones

Sin embargo, Anna Stupnytska, economista global de Fidelity, no lo tiene tan claro. La experta de la gestora americana afirma que "sigo pensando que será la última subida de tipos de 2017, a la vista de los obstáculos que están apareciendo en la economía estadounidense, sobre todo en el consumo, pero también de la preocupante trayectoria de la inflación y el crecimiento de los salarios.

Aunque el aumento de las tensiones en el mercado laboral podría terminar tirando al alza de los salarios y los precios, existe un alto grado de incertidumbre en cuanto a los plazos y la magnitud de este movimiento. En cualquier caso, el posible aumento de los salarios y la inflación probablemente sea gradual, lo que significa que la Fed no tendrá presión para endurecer su política monetaria durante los próximos meses. Durante el segundo semestre, todo girará en torno a la puesta en marcha de los cambios en el programa de reinversión de su balance, lo que en sí mismo podría suponer un pequeño endurecimiento de las condiciones monetarias en el conjunto de la economía.

En cuanto al gráfico de puntos, sí que hay algún cambio. La mayor parte de los miembros de la FED siguen esperando una nueva subida, aunque ha aumentado en una persona el número de miembros que prevé más de una subida y se ha reducido en dos el número de miembros del FOMC que esperan que los tipos se queden tal y como están en estos momentos.

Puntitos junio

En  el equipo de análisis de Estrategias de Inversión explican que “nos alineamos con la Reserva Federal y pensamos que el mercado se está quedando atrás en el ritmo de subidas de tipos de interés. De esta manera, la calma que reina en la actualidad puede verse trastornada a medida que los mercados de renta fija vuelven a tensionarse. Un movimiento que puede pasar una mayor factura a los plazos largos de la curva de tipos que, en las últimas semanas, se han relajado (subido en precio) de forma notable”

La decisión de subir los tipos ha contado con el voto en contra de Neel Kashkari, el presidente de la Reserva Federal de Minneapolis, que prefería mantener los tipos.

En esta línea, en una entrevista con MarketWatch, el ex presidente de la FED de Minneapolis, Narayana Kocherlakota, ha comentado que la FED debería esperar para subir los tipos a que los precios estuvieran por encima del objetivo del 2% de forma consistente.

Detalles de la reducción del balance

La institución prevé reducir la inversión del principal de los bonos del tesoro que lleguen a vencimiento  en 6.000 millones de dólares cada mes inicialmente e irá subiendo este porcentaje en 6.000 millones cada tres meses hasta en que en doce meses se alcance una cifra de 30.000 millones de dólares.

Para los MBS la reducción será de 4.000 millones al mes. Esa cantidad se incrementará en 4.000 millones en intervalos de tres meses hasta alcanzar los 20.000 millones al mes. En total, 10 millones que irán aumentando hasta alcanzar la cifra de 50.000 millones mensuales.

 “El comité anticipa que estas cantidades se mantendrán una vez se haya alcanzado el máximos para permitir que la cantidad de títulos en el balance se reduzcan de una forma gradual y predecible hasta que la Reserva Federal no tenga más títulos de los que consideran necesario”.

 Eso sí, la FED lanza un mensaje a los inversores y dicen que “creemos que los tipos son la fórmula principal para ajustan la política monetaria. En cualquier caso, el Comité está preparado para iniciar de nuevo la inversión del principal de los bonos que lleguen a vencimiento si se produce un deterioro de la economía. Es más, el Comité estaría preparado a usar todas las herramientas a su alcance, incluyendo alterar el tamaño y la composición de su balance si las condiciones económicas necesitaran medidas acomodaticias además de una nueva reducción de tipos”.

En este sentido, Athey apunta que “la Fed tiene mucho temor de que la subida de tipos pueda alterar el crecimiento. Pero no se ha producido ningún cambio sustancial en una economía que ha estado creciendo de forma constante y que lleva absorbiendo subidas de tipos durante algunos años. Todo lo que conseguirán si se detienen ahora es avivar burbujas y temores para el futuro”.

En cuanto a su efecto en los mercados, el nuestro equipo de análisis considera que “el impacto sobre el dólar sería de apreciación una vez que el diferencial de tipos vuelva a expandirse en todos los plazos de la curva. En los mercados de renta variable, podríamos asistir a un estancamiento en la actual subida libre; unas tablas entre lo negativo por el endurecimiento de las condiciones financieras y lo positivo una recepción de flujos por el riesgo de caída en precio de los activos de renta fija”