La geopolítica, los datos económicos y la temporada de publicación de resultados del primer trimestre, afectarán al ciclo de crecimiento global

Global Capital Markets & Thematic Research analiza el escenario “Goldilocks” (ricitos de oro), que se ha convertido en el paradigma actual, trasladado a los mercados de capitales consiste en que se consiga mantener un equilibrio: controlar que la economía no se está calentando, ni tampoco la inflación, la política monetaria y que se atempere allí donde es necesario.

Que el ciclo de crecimiento global se encuentra en fase tardía es un hecho. Si bien es cierto, los indicadores clave más importantes han registrado recientemente ligeros avances. Sin embargo, bajo la superficie se observan las primeras señales de debilidad, que la política monetaria no podrá negar, en especial la Reserva Federal, que podría aprobar subidas de los tipos de interés  más elevadas de las que actualmente esperan los mercados financieros.

El primer oso del escenario “Goldilocks” sería la geopolítica, que, entre otras expresiones, se manifiesta en forma de conflictos comerciales como el actual de aranceles.

El segundo oso en potencia son los datos económicos. En este contexto los indicadores adelantados cobran cada vez más relevancia. Es por eso que estamos a la espera de la publicación del índice de gestores de compra de EE.UU, el índice Ifo de clima económico de Alemania y el índice Gfk de confianza de los consumidores en Gran Bretaña. Los tres indicadores siguen moviéndose en un nivel que denota expansión.

El tercer oso representa la publicación de resultados del primer trimestre, a lo que hay que sumarle la reforma fiscal, que proporciona viento de cola a las empresas de todos los sectores. Además, es la que podría hacer que esta vez veamos un cambio en la forma de revisar de los analistas de todos los sectores. Normalmente en las vísperas de publicación de resultados, dichos inversores tienden a revisar sus previsiones a la baja, de modo que el margen para sorpresas positivas se acrecienta.

En Europa, la temporada de resultados posiblemente sea algo más lúcida que la estadounidense, teniendo un efecto calmante o de apoyo para los mercados.

Del lado del análisis técnico no parece que haya apenas obstáculos: el indicador de fuerza relativa se mueve en una zona neutral. Los “toros” (alcistas) han perdido terreno en las últimas semanas, tal y como muestran los indicadores de confianza de los inversores.

En definitiva, resulta que seguramente los osos se mantendrán a buen recaudo. Esperemos que la geopolítica ano lo estropee.