En su última carta a los inversores de Janus Henderson, Bill Gross, el ‘rey de los bonos’, recomienda reducir exposición al riesgo ante unas tasas de crecimiento atrofiadas por las fuerzas seculares “que la política monetaria, e incluso los estímulos fiscales futuros, parecen incapaces de revertir”

Bill Gross considera que “las estrategias que implican reducir el riesgo se comportarán, en última instancia, a los ‘falsos’ ganadores creados por la impresión de dinero de los bancos centrales. Nueva advertencia en su carta mensual a los inversores de Janus Henderson sobre un crecimiento “real, que es el que cuenta, que continuará por debajo de la media”.

Y una vez más recomienda no sentirse tentados a comprar acciones y bonos corporativos, ante la posibilidad de que Donald Trump no pueda finalmente implementar sus políticas de inversión y fiscales, que se espera impulsen el PIB entre un 3% y un 4%.

Las arterias del capitalismo están atascadas, incluso bloqueadas, por las fuerzas seculares que, combinadas con rentabilidades bajas/negativos en los refugios seguros frenarán el crecimiento de Estados Unidos, y mundial, muy por debajo de las medias históricas”, apunta el ‘rey de los bonos’.

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Asimismo, vuelve  a hacer referencia a las corporaciones ‘zombies’ que se mantienen vivas con dinero público, mientras que se destruyen los negocios estándar que fundamental el capitalismo (como las compañías de seguros, los fondos de pensiones y la banca) con los tipos mínimos.

Estos sectores, añade, “tienen vencimiento a largo plazo y duraciones de sus pasivos, y sus activos no han aumentado lo suficiente como para cubrir las garantías previas, por lo que veremos más ejemplos como el de Puerto Rico o Detroit en los próximos años”.

El capitalismo financiero “defectuoso, apoyado por la cada vez más destructiva política monetaria, comienza a erosionarse, no apoya a la economía real”. Así, los inversores, en lugar de ganar dinero invirtiendo en esta economía, lo hacen en la “economía financiera” y, “hacer dinero con el dinero es una seria amenaza. Cuán pronto se materialice ésta es, por su puesto, el dilema del inversor y el enigma de las autoridades. Pero no se dejen engañar por el cielo azul creado por los estímulos de los bancos centrales (QE) y los tipos bajos perpetuos. Todo los mercados están cada vez en más riesgo”, concluye.

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