El efecto del aumento de la actividad ha supuesto una mejora de las balanzas comerciales de Brasil y México, básicamente, gracias a la mejora de las exportaciones.

Sin embargo, los expertos de la firma apuntan que los datos reflejan aún varios retos: las persistentes presiones inflacionistas en Brasil, el efecto de los cambios en la fiscalidad de México y la posibilidad de que la desaceleración del PIB en Chile se profundice.

Brasil: Debido a los problemas con los precios, el Banco Central de Brasil (COPOM) ha variado sus prioridades de la actividad a los precios. Así durante la primera reunión del año la autoridad monetaria decidió elevar los tipos de interés un 0,5% hasta el 10,5%.

Los miembros del COPOM aseguran que esta subida es apropiada en estos momentos, lo que a los expertos de Barclays les parece que es un indicador de que la principal preocupación para las autoridades brasileñas son los precios.

Además, los economistas del banco británico piensan que la autoridad monetaria ha dejado “la puerta abierta para una nueva subida de los tipos”. De hecho, consideran que durante la reunión del mes de febrero el precio del dinero podría subir 25 puntos básicos adicionales.

México:

El pasado viernes se conoció que la tasa de paro había caído en el país hasta el 4,8% en diciembre; por encima de lo que habían previsto los analistas de esta firma. Sin embargo, esta cifra vino acompañada de un incremento en la tasa de participación hasta el 60,2% de la población activa desde el 59,6%, lo que significa un máximo histórico.

Sin embargo, los analistas de la firma consideran que la mejora de la economía en el cuarto trimestre del año podría haberse moderado.

Los analistas esperan que la economía mexicana siga beneficiándose de la mejora de la demanda internacional, fundamentalmente de sus vecinos del norte, Estados Unidos.

Chile:

El Banco Central de Chile ha mantenido sus tipos de interés en el 4,5%. El comunicado de la autoridad monetaria tras esta decisión dejó entrever una caída de la actividad económica y que a pesar del aumento de las presiones inflacionistas podrían ser necesarias medidas monetarias adicionales. Por eso esperan que el Banco Central reducirá los tipos en 25 puntos básicos en marzo y en abril. De hecho, creen que cada vez aumentan más las posibilidades de que se vuelvan a bajar en la próxima reunión de febrero.