Es un valor que tiene un motivo doble para estar en el candelero, ya que ha presentado unas cifras de resultados mucho mejores que las del año pasado por el fuerte ahorro en precios de combustible, pero precisamente el crudo se está acercando la zona de los 40 $ y es algo que subraya que quizá no se vuelva a producir dicho ahorro.
 
Su EBITDA se ha disparado nada menos que un 55,2% hasta alcanzar los 1820 millones de euros este año con un beneficio neto de 1700 millones de euros desde los 55 millones del año anterior, que estuvieron muy lacerados por costes extraordinarios.
 
Las ventas mejoraron casi un 6,8% hasta alcanzar los 32.100 millones de euros.
 
Con respecto a las previsiones, la que más se mira es la estimación de gastos combustible y dice que en 2016 debería ser cerca de 4800 millones de euros, por debajo de la cifra del año pasado. Recuerden que algunas aerolíneas avisaron hace unos meses que estaban empezando a comprar derivados para asegurarse el precio del crudo, pero evidentemente esta cobertura no puede durar toda la vida.
 
Los beneficios que obtiene por la bajada del precio del crudo, están siendo compensados en cierta medida por el aumento de la competencia y además también por el aumento de capacidad, por lo que espera que los beneficios ajustados este año solamente mejoren ligeramente con unos costes unitarios descendiendo si quitamos los efectos adversos de las divisas y del combustible.
 
Por lo tanto, el mercado está tomando de forma negativa todo lo presentado no sólo por decir que este año los beneficios van a tener muy poco crecimiento, sino porque también se ve claramente la rebaja del precio del crudo en sus cuentas y el despertar de éste pone fecha de fin a dicho ahorro en algún momento.