La automovilística estadounidense comienza su cotización en bolsa durante la presente en un entorno adverso para su sector. Así empieza un camino que, por ahora, se antoja sinuoso.

Las celebraciones el día del estreno en Wall Street no siempre tienen que darse por anticipadas. El análisis sectorial, de cómo están evolucionando las acciones de la competencia en ese momento, es una de las claves que siguen los expertos para recomendar o no tomar posiciones en ese valor concreto.

Fiat-Chrysler da inicio a su andadura en el mercado norteamericano con ligeras subidas de alrededor de un 1% hasta 8,9 dólares por acción en su debut en el NYSE después de cerrar a un equivalente a 8,76 dólares por acción el pasado viernes en el mercado de Milán.

La nueva Fiat Chrysler que pretende aumentar la venta de vehículos en un 60%, estará registrada en Holanda con sede en Londres. Era la única gran empresa de la industria automotriz estadounidense que no había saludo a bolsa hasta la fecha. Pero ya se ha puesto al día y ha elegido un día festivo en el país –Columbus Day– para su tan ansiada puesta de largo.

Sin embargo, la compañía no empezará a cotizar con una OPV clásica. Durante el pasado enero la italiana Fiat acordó la fusión con Chrysler, que ya en 2008 había rescatado a la firma de Detroit por la grave crisis que sufrió dicha industria en todo el país en general. Por el contrario, ha sido hasta este domingo, día 12, cuando no se ha hecho efectiva esa operación.

A raíz de la misma, Fiat como tal ya no cotizará en ninguna bolsa europea, puesto que pasará a ser Fiat-Chrysler para iniciar entonces su andadura en Wall Street. ¿Qué pasará entonces con los accionistas de Fiat? Recibirán una acción de esa nueva compañía, que como se ha indicado estará dólares al NYSE con el ticker FCA.

En lo que representa a Chrysler, venderá 830 millones de dólares en títulos. Esa cantidad saldrá de acciones que tiene en autorcartera Fiat y de otras procedencias. Por tanto, será un listing y no una Oferta Pública de Venta (OPV).

Ahora la pregunta es, ¿este es el mejor momento para que una empresa de este sector salga a bolsa en Estados Unidos? Echando un vistazo al status de sector, surge más de un interrogante. Sobre todo de cara al inversor que opera más a corto y medio plazo.

Observando las ventas globales de automóviles se pueden sacar muchas conclusiones. Una de ellas es que en términos generales van a seguir subiendo, pero hay un punto en el que puede haber un punto de preocupación. Y es que según las previsiones del consenso tanto en el este de Europa como en Sudamérica van a descender, previsiblemente, en el conjunto del año con respecto al anterior.

Ventas internacionales de coches


De hecho, ya se está viendo como Ford o General Motors, están cayendo fuertemente en bolsa desde sus máximos anuales, porque han rebajado sus estimaciones de ganancias para 2014 considerablemente en relación a su principal pronóstico.

Sin ir más lejos, en el caso de General Motors, del pico máximo que la acción alcanzó a finales de diciembre del pasado año, ha retrocedido ya más de un 25%. Aunque en Norteamérica siguen aumentando sus ingresos, la principal preocupación llega desde otros puntos del mundo donde la demanda está bajando ostensiblemente.

Cotización de General Motors


También es el caso de Ford. Sus títulos en bolsa se han desplomado 22%, una vez que comunicó su profit warning, además de retirar del mercado de varios de sus modelos de vehículos.

Cotización de Ford


Con todo y con ello sendas automovilísticas no quieren que cunda el alarmismo y por ello aseguran que aunque sus ventas serán menores de las previstas, los beneficios van a seguir siendo importantes.

Pero no deja llamar la atención del momento en el que decide salir a bolsa Fiat-Chrysler, en un entorno en el que su más directa competencia está sufriendo un auténtico sell off por parte de sus accionistas. Con el tiempo se sabrá si se trata de una decisión acertada o no.