La cofundadora y CEO de Blackbird, Gisela Turazzini, analiza la situación técnica del valor. 

Esta semana, estamos inmersos en la resolución de la ampliación de capital de Colonial y son muchos los inversores que se preguntan si merece o no la pena invertir en la inmobiliaria.

Las dudas se centran en la imponente subida previa a la ampliación, puesto que la inmobiliaria pasó de los 0,65 a los más de dos euros en estos últimos tres meses. Sin embargo, el proceso de subidas no es relevante para la compañía puesto que el enorme efecto dilutivo de la operadora inmobiliaria dejará prácticamente sin efectos la subida.

Tras varios meses de duro trabajo, Colonial ha logrado refinanciar su elevada deuda. Esto dio el punto de partida para que la operadora procediera con su ampliación de capital. En esa ampliación se han emitido acciones por un precio de 0,43 euros, así como un derecho pagado por cada tres nuevas acciones. Esta situación, permite una operativa de arbitraje a los accionistas antiguos de Colonial, que podrían vender las acciones viejas y recomprarlas mediante la adquisición de derechos. Los nuevos inversores podrían aprovecharse de la ampliación comprando un derecho para cada tres acciones. Tras refinanciar la deuda, a un vencimiento para 2018, el mercado debería poner en valor estos activos.

Técnicamente, esperaremos a que concluya la ampliación este viernes. Aún así, si se coloca por encima de los 0,60 euros, podríamos ver fuertes subidas, por lo que buscaríamos compras en el valor.