Los índices abrieron con fuerza al alza pero se giraron bruscamente a la baja al llegar a las primeras zonas de resistencia significativas.

La sesión del martes volvió a caracterizarse por una alta volatilidad.

En el comentario de la sesión del lunes dije que mientras el S&P 500 se mantuviera por debajo de 2.670, deberíamos mantener una predisposición bajista y no confiar en el rebote del S&P 500.

Pues bien, durante la sesión del martes vimos como el S&P 500 abrió con fuerza al alza y alcanzó el nivel 2.677 y se giró bruscamente a la baja.

Es probable que al llegar a la zona de los 2.670 y ver que el S&P 500 era incapaz de superarla con decisión los algoritmos comenzasen a descencadenar órdenes de venta.

En el NASDAQ 100 observamos un comportamiento similar: al poco de abrir subió con cierta decisión, llegó a 6.788 y se giró a la baja. Si recuerdan en el comentario de ayer dije que mientras se mantuviera por debajo de 6.750, mi predisposición sería bajista.

Por lo que hace referencia al VIX, se mantuvo durante la sesión del martes en un rango muy estrecho, sin perforar ningún nivel significativo.

Se observa que se está produciendo un aumento del pesimismo, pero no ha alcanzado los niveles que históricamente han venido seguidos de la formación de un suelo.

Por lo tanto, y de acuerdo con todo lo anterior, mientras el S&P 500 y el NASDAQ 100 se mantengan por debajo de los máximos de la sesión de ayer, vamos a considerar como escenario más probable la continuación de la actual tendencia bajista de corto plazo.

La rentabilidad de los pagarés del Tesoro de los EEUU se incrementó porque los participantes en el mercado están ya pensando en un posible cierre temporal de las oficinas del gobierno de los EEUU porque es probable que no consiga disponer de la autorización para superar el límite de deuda antes de que venza el plazo actual.

El DAX ni se acercó a la zona de los 10.950, que había establecido como nivel significativo cuya superación nos avisaría de la formación de un suelo.

Por lo que hace referencia al IBEX, establecimos la línea roja en la zona de los 8.900. Pues bien, llegó a marcar un máximo en 8.828 y se giró a la baja, cerrando en 8.702, lejos de los máximos de la sesión.

El precio del petróleo subió durante la sesión del martes al calor de los comentarios acerca de la aprobación de recortes de la producción por parte de la OPEC, y por el hecho de que la explotación del mayor campo petrolífero de Libia permanece cerrado.

Vamos a considerar como escenario más probable que el futuro de enero de 2019 del "crude oil" intente dirigirse a la resistencia de los 54$.