La rentabilidad de los bonos a 30 años superó ayer una resistencia significativa, 3,25%.

Es tan importante ese nivel de resistencia que todos los analistas publicaron ayer una explicación de las causas de la subida.

Entre ellos, la opinión de Bill Gross.

La rentabilidad de los bonos a 30 años ha superado los máximos de octubre de 2015. Y cerró por encima de la resistencia de la zona 3,25%, tal y como puede ver en el gráfico que se recoge a continuación.

Gráfico semanal de la rentabilidad del bono americano a 30 años

Esta resistencia es significativa. Dos cierres por encima de ese nivel supondría que esa resistencia habría sido superada. En tal caso, deberíamos considerar como escenario más probable la continuidad de la tendencia alcista, hecho que presionaría a la baja a las bolsas.

La reacción al alza de la rentabilidad es justificada por la CNBC porque las empresas privadas crearon 230.000 puestos de trabajo en septiembre, según ADP y Moodys Analytics.  A este ritmo la tasa de paro de los EEUU se situará pronto por debajo del 3%. Los datos de empleo se publicarán el próximo viernes a las 14h 30m hora española.

La opinión de la CNBC se vio reforzada porque el sector servicios creció al ritmo más fuerte desde la creación del índice “ISM-non manufacturing“, allá por 2008.

Ahora bien, Bill Gross justificó la subida de la rentabilidad porque, al aumentar el coste de la cobertura de las posiciones en dólares, los inversores optaron por vender bonos.

Tras la  subida de la rentabilidad de los bonos a 10 y 30 años, las bolsas reaccionaron a la baja perdiendo lo que habían ganado desde la apertura.

Ahora bien, a pesar del retroceso desde los máximos de la sesión, los índices no perforaron ningún soporte significativo.

Incluso, el VIX cayó, se dejó algo más del 3%.

El S&P 500 en realidad se giró a la baja al llegar a los máximos del pasado 21 de septiembre de 2018, 2.940. Por lo tanto, debemos considerar que simplemente continúa dentro del movimiento lateral iniciado el pasado 21 de septiembre.

El NASDAQ 100 sigue dentro de un movimiento lateral. Y el Dow Jones retrocedió parte de las ganancias de los dos días anteriores.

Por lo tanto, a pesar de todo el ruido no se produjo la perforación de ningún soporte relevante.

La fuerte subida de tipos favoreció la venta de acciones de empresas sensibles a la subida de tipos (constructores de casas, real estate, consumer staples y utilities), y el rebote de los bancos.

El sector más fuerte, el de cuidados de salud, también cerró con descensos y comenzó a dibujar un movimiento lateral.

Durante los últimos siete días de negociación hemos visto que las bolsas estadounidenses comienzan un retroceso 75 minutos antes del cierre.

Las bolsas alemanas estuvieran cerradas por ser festivo. Las de Italia y España continuaron con el rebote iniciado el día anterior al llegar a la zona de soporte.

Por lo tanto, a corto plazo vamos a considerar que lo más probable es que ahora se muevan lateralmente por encima de los mínimos del pasado martes.