La caída de Apple le restó 60 puntos al Dow Jones.

La caída de Goldman le restó 100 puntos al Dow Jones.

La fortaleza del dólar presiona a la baja a las bolsas estadounidenses. El 40% de los beneficios de las empresas del S&P 500 se genera fuera de los EEUU.

Tras la perforación de las primeras zonas de soporte significativas, ahora lo más probable es que los índices vuelvan a la zona de mínimos del mes de octubre.

La estructura de los futuros sobre el VIX volvió a presentar pendiente negativa, lo que hace más probable la continuación de las caídas.

A pesar de los fuertes descensos, el volumen negociado durante la sesión fue un 20% inferior a la media diaria. La liquidez del mercado volvió resentirse.

El NASDAQ 100 perforó ayer el soporte de los 6.900. Fue un signo claro de debilidad.

El rebote se ha producido en tres ondas y con la perforación del 6.900, podemos concluir que el rebote ha finalizado. Y, por lo tanto, el escenario más probable es un retroceso a la zona de mínimos de octubre.

Tras perforar el 6.900, el NASDAQ 100 se ha movido lateralmente entre 6.900 y 6.820.

Mientras el NASDAQ 100 se mantenga ahora por debajo de 6.960, consideraremos como escenario más probable que ahora se dirija a la zona de mínimos del mes de octubre, 6.574.

El S&P 500 perforó la zona de soporte significativa que se encontraba entre 2.755-2.740.

Mientras se mantenga por debajo de 2.760 consideraremos como escenario más probable que continúe cayendo con un objetivo en la zona de mínimos del mes de octubre 2.600.

Apple abrió con un hueco a la baja por debajo de 200. Y cerró en 194. Es probable que continúe cayendo hasta la zona de los 189.

La caída de Apple lideró el movimiento a la baja del sector de tecnología, cuyo comportamiento fue el peor de los últimos 2 años. Amazon y Alphabet también cayeron con decisión.

Según los datos del modelo F13 a 30 de septiembre de 2018, el Banco Nacional de Suiza ha estado vendiendo acciones de Apple hasta ese momento. Es probable que el “hedge fund Banco Nacional de Suiza”, que crea dinero del aire para comprar acciones, continúa vendiendo acciones de los valores conocidos como FANG.

Los valores conocidos como FANG son los que han liderado la subida de las bolsas estadounidenses frente a las del resto del mundo. Ahora bien, es evidente que han dejado de ser atractivos y el problema al que se enfrentan las bolsas es que no existe un sector que les dé el relevo.

Por si fuera poco, en la sesión de ayer, la cotización del petróleo continuo cayendo, dentro de una clara tendencia bajista.

En el mes de octubre se ha producido un baño de sangre entre los “hedge funds”, han experimentado pérdidas en un mes no vistas desde hace 7 años. Es probable que los partícipes estén solicitando el reembolso de sus participaciones. Si quieren retirar el dinero antes del 31 de diciembre, deberían cursar las solicitudes antes del 15 de noviembre. Y, por lo tanto, resulta muy probable que los gestores de fondos estén vendiendo acciones con el fin de generar la liquidez necesaria para hacer frente a las solicitudes de reembolso.

Como he dicho en comentarios anteriores, no creo que las bolsas hayan iniciado una tendencia bajista, más bien pienso que han iniciado el despliegue de un amplio movimiento lateral. La parte inferior de ese movimiento lateral podría encontrarse en la zona 2.600-2.550 y la superior en los 2.820 del S&P 500.

La desaceleración económica de China es peor de lo esperado, y por ese motivo la subida de los tipos de interés por parte del FED ha pasado a ser una de las principales preocupaciones de los gestores, especialmente de los gestores de fondos de renta fija.

La subida del tipo de interés del dólar presiona al alza su cotización. El tipo de interés del dólar a 3 mese se encuentra en niveles no vistos desde 2008. Se está encareciendo la renovación de los créditos en dólares. No hay impulso económico suficiente en ninguna parte del mundo para superar el fortalecimiento del dólar.

La subida del dólar favorece la desaceleración económica global, la cuestión es sí los EEUU y sus bolsas podrán permitírsela. En este sentido, el mercado está acomodando sus expectativas de beneficios a la nueva realidad. Está descontando una fuerte caída del ritmo de crecimiento de los beneficios, desde el 23% actual hasta un 4%.