El ambiente de mercado sigue muy pesimista y los sustos que provocan las declaraciones de los ineptos políticos europeos se producen un día sí y el otro también, con lo que el euro no  consigue levantar cabeza. A pesar de todo, el SP se resiste a perder el importantísimo soporte de 1.040, y el Eurostoxx incluso se está permitiendo el lujo de dibujar una divergencia positiva (mínimos crecientes) respecto al SP. Las 3 jornadas que restan esta semana son vitales, y todo se resume en el 1.040 del SP. Si sufre otro ataque y cede, las caidas se pueden acelerar. Pero si se confirma un doble suelo, podemos tener un rebote aprovechable. El euro, por su parte, debe respetar el 1,19 para que no cunda el nerviosismo.
EUROSTOXX 4 horas


El Eurostoxx se ha metido en una rango de consolidación entre el 2.480 y el 2.640. Sigue dentro del canal bajista principal, pero los mínimos crecientes y la situación de estocástico y RSI permiten albergar esperanzas alcistas. Para ello debe conseguir ponerse por encima del 2.555, que será la gran resistencia a batir de aquí al viernes. De conseguirlo fácilmente podría moverse hacia la parte superior del rango (escenario azul). La superación del 2.640 permitiría atacar el siguiente cluster de resistencias, en 2.720 (escenario verde). Por el contrario, si es incapaz de superar el 2.555, el soporte de 2.480 peligraría en un tercer ataque, y de perderse, el 2.400 sería el objetivo (escenario rojo).

Con el rebote en el soporte de 1.043 al cierre americano de ayer, en estos momentos parece más probable el escenario azul.

Comparemos el anterior gráfico con el del SP contado:

SP500 4 horas


Curiosamente, por primera vez en mucho tiempo el gráfico del SP se muestra más débil que el del Eurostoxx. Esto puede ser positivo. Los mínimos crecientes del Eurostoxx, en el SP son un doble suelo, y la cotización se está constriñiendo en un triangulo descendente que deberá romper en un par de jornadas. De nuevo, las divergencias alcistas en el RSI y la situación del estocástico animan a una ruptura al alza (escenario verde), a pesar (o también gracias) al enorme sentimiento bajista presente en el mercado.