Los valores del sector tecnológico lideraron el rebote después de que el S&P 500 y el NASDAQ 100 retrocedieran por debajo de los mínimos de octubre.

El Russell 2000 marcó el nivel más bajo desde septiembre de 2017.

El lunes tuvimos otra sesión salvaje. El S&P 500 abrió a la baja, llegó al 2.582,6, por debajo de los mínimos de octubre, y desde ese nivel se giró al alza hasta cerrar en 2.637,72.

A pesar del rebote, mientras el S&P 500 se mantenga por debajo de la zona 2.670, vamos a seguir considerando como escenario más probable que siga cayendo.

El sector tecnológico fue el que lideró el rebote. El NASDAQ 100 cerró con una subida ligeramente superior al 1%. Ahora bien, mientras se mantenga por debajo de 6.750, mantendremos una predisposición bajista con un objetivo cercano a 6.400.

Apple rebotó al llegar a la zona de 163. Es probable que intente dirigirse a la zona de los 172, pero mientras se mantenga por debajo de 172,5 consideraremos que su tendencia seguirá siendo bajista.

Si nos fijamos en un gráfico mensual, podemos observar que el S&P 500 se encuentra en la parte inferior de un movimiento lateral muy amplio. En e muy corto plazo, da la sensación de que los participantes en el mercado están muy preocupados por el aplanamiento y la posible inversión de la curva de tipos.

Las líneas de "avance/descenso" del NYSE y del NASDAQ siguen mostrándose débiles, hecho que favorece la continuidad del movimiento a la baja.

El VIX llegó el lunes a la zona de 26, al igual que el pasado 6 de diciembre, y también se giró a la baja.

El IBEX marcó un mínimo en 8.645 y desde ese nivel rebote. Ahora nos vamos a fijar en la zona del 8.900. Mientras se mantenga por debajo, seguiremos manteniendo una predisposición bajista a corto plazo. La debilidad del sector bancario a nivel mundial perjudica especialmente al IBEX.

El DAX Xetra también podría experimentar un rebote a corto plazo. Es probable que intente dirigirse a la zona 10.950, pero si no lo superase, mantendríamos la predisposición bajista.

La zona de 26 se está convirtiendo en una fuerte resistencia. Por eso su superación violenta sería un gran signo de debilidad para las bolsas.

La caída del precio del petróleo está provocando una fuerte caída de las expectativas inflacionistas. El mercado ha descontado que la subida de diciembre será la última que haga el FED en mucho tiempo.

La caida de la probabilidad de que el FED suba los tipos en 2019 está perjudicando especialmente al sector bancario, lo que obviamente presiona a la baja a los índices de todo el mundo.