Si hay algo que destaca en el informe trimestral del patrimonio de Berkshire Hathaway –el vehículo de inversión de Warren Buffett-, es el aumento de su posición de liquidez.
 
Berkshire Hathaway terminó el tercer trimestre del año con un colchón de efectivo de 84.800 millones de dólares, lo que implica un aumento de un 18% con respecto al principio del ejercicio, unos 13.000 millones de dólares.   ¿Se ha quedado Buffett sin ideas para comprar o está esperando una caída de los mercados para realizar alguna adquisición?
 
Hay que recordar que el llamado Oráculo de Omaha es conocido como el mejor inversor value de la historia y que ha declarado en más de una ocasión que le encantan los días en los que cae mucho la bolsa, porque es en esos momentos donde él puede encontrar auténticas gangas.
 
Su estrategia  de inversión es muy clara: comprar compañías con una trayectoria sólida de crecimiento de beneficios a buenos precios.  Es casi igual de importante que Buffett conozca y confíe en el equipo directivo de la empresa.
 
En estos momentos, el S&P 500 cotiza apenas un 5% de sus máximos históricas y cotiza a un PER (beneficios conocidos) de 24 veces, muy por encima de su media histórica de 14 veces. 
La compañía ganó un 24% menos en el tercer trimestre del año, al no repetirse los ingresos extraordinarios de la venta de Kraft Heinz.
 
Sin tener en cuenta estos beneficios, la compañía obtuvo unas ganancias de 2,951 dólares por acción, un 6,6% más que en el mismo periodo del año anterior. Desde enero, las acciones de la firma suben algo más de un 8%, mejor de lo que lo hace el S&P 500.
 
Los Indicadores Premium de Estrategias de Inversión le dan cinco puntos a la compañía, lo que la sitúan en una clara fase de consolidación.

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