Perfil agresivo, perfil conservador, high yield, emergentes… hay un fondo de inversión para cada tipo de inversor y activo, aunque, ante el cambiante panorama internacional, la clave está en diversificar, según Celine Giffard, analista de Selfbank.

Si es usted un inversor agresivo y está pensando en invertir en fondos de inversión con un horizonte de 2 a 3 años, no se preocupe por hacerlo en un fondo de renta variable americana sin la divisa cubierta porque, como justifica Celine Giffard, analista de Selfbank “pues estos fondos siempre invierten en acciones que cotizan en dólares al tratarse de rv americana y lo único que diferencia las dos clases es que una pasa a euros cada día el valor liquidativo del fondo y la otra lo produce en dólares”. Si quiere materializar esta inversión con nombres concretos “el Robeco US Premium, con un sesgo a financieras y sobreponderación al sector tecnológico por ejemplo; o el ING Invest US Growth y el Goldman Sachs US Equity Portfolio” aconsejó la experta en el encuentro digital celebrado en Estrategias de inversión.

Sin cambiar el perfil de la cartera, también hay buenas oportunidades de inversión más allá de la renta variable norteamericana. Por ejemplo, “el DWS Top Dividend podría ser traspasado a un fondo global que tiene un excelente track record comprobado en ciclos bajistas y alcistas de bolsa; o el Amundi International SICAV, que es un fondo de valor agresivo con la capacidad de ponerse en liquidez cuando ve el mercado complicado, tiene preferencia por el oro como activo alternativo a la renta variable y fue el que mejor supo desenvolverse en la crisis de 2000-20022”.

En líneas generales Giffard recomienda a los inversores más osados “no tener nunca un porcentaje superior al 30% de renta fija en su cartera” y, ante las previsibles subidas de tipos de interés, “sería conveniente optar por un fondo flexible como el M&G Optimal Income, que usa derivados”.

Si, por el contrario, usted es un inversor conservador la recomendación es “diversificar las carteras”. Para aquellos que tengan exposición a renta variable emergente, por ejemplo, les aconseja “diversificar con una posición en renta variable americana con el fondo Amundi International Sicav”.

Con respecto a los fondos denominados High Yield parece que su potencial no está terminado: “para este 2011 esperamos retornos de este activo en torno al 6%-8% ante el estrechamiento de los diferenciales”. Aún así, no hay que olvidar que no todo es de color rosa, “los dos principales riesgos para los bonos HY siguen siendo un posible repunte en los tipos y una posible corrección en la renta variable”. Dentro de este grupo, la experta muestra su preferencia por el “PIMCO GIS Global Hi Yld Bd E EUR”.

Las joyas de la corona inversora continúan siendo los emergentes “donde somos positivos en el medio y largo plazo”, dice Giffard, si bien, no descarta que “atraviesen un pequeño bache al no poder evitar del todo la prevista desaceleración del crecimiento”. Para podemos beneficiarnos del potencial de estas regiones, recomienda hacerlo a través de fondos como el “Templeton Global Bond, el Fidelity EMEA, que invierte en Europa del Este, Rusia incluida (petróleo), Medio Oriente (sistema financiero) y África (materias primas y crecimiento), o el Amundi Latin America, centrado en Latam”.