
El sentimiento del consumidor en EE.UU. coquetea con niveles que históricamente han coincidido con recesiones, la confianza del consumidor en China rebota desde un suelo bastante deprimente.

Fuente: Carlos Arenas Laorga
Si EE.UU. se enfría y China mejora, habrá que girar la cartera hacia China. Tentación comprensible, pero no solo hay que mirar este dato.
Ahora bien, si la economía estadounidense empieza a perder fuelle, parte del mercado podría rotar desde los activos más exigentes en valoración hacia regiones más castigadas, más baratas o con mayor potencial de sorpresa positiva. Y China lleva tiempo tratando de mejorar su confianza después del estallido de la burbuja inmobiliaria. Está tardando en recuperar, pero ya da síntomas de estar haciéndolo. Y el Gobierno sigue esforzándose con medidas.
China ya venía mostrando una clara desaceleración y una crisis inmobiliaria que le ha restado dinamismo al crecimiento en los últimos años. Además, uno de los problemas más repetidos en los análisis recientes es precisamente la debilidad de la demanda interna. Es decir, el consumidor chino no ha terminado de recuperar el apetito con la fuerza que muchos esperaban.

Fuente: Carlos Arenas Laorga
Entonces, ¿es momento de invertir en China? Como llevamos diciendo un año, es momento, pero con cautela. No hay que olvidar que, por mucho que les encante el libre mercado, no deja de ser un país comunista expuesto a una intervención que puede dar al traste con todo, como vimos en el verano de 2020, sin ir más lejos.
Pero la confianza sigue mejorando, y la robótica, la IA y la movilidad eléctrica están pasando por China como país esencial. Y sigue barata…
Pero cuidado con pasarse de frenada. Una economía no depende solo del sentimiento del consumidor. Nos puede anticipar cosas, pero que el ánimo esté mejor o peor no es garantía de nada.
Sigo pensando que Estados Unidos sigue siendo el mercado para tener a largo plazo y olvidarse un poco. Pero China está para comprar y observar. Porque nos puede dar muchas alegrías, pero a los perfiles menos conservadores, porque habrá volatilidad por el camino, eso seguro.
Siempre insistimos en que hay que construir carteras adaptadas a nuestro perfil. No se trata de irse a China con un porcentaje de la cartera desmesurado, pero ya llevamos diciendo un año que no es mal sitio para una parte de la cartera. Pero de forma diversificada, por favor. Quizá de manera progresiva y vía fondos sea la opción más adecuada.
Si tienes un perfil no demasiado moderado, pregúntate para ver si quieres invertir en China: si China mejora más de lo esperado y el resto del mundo no crece tanto, ¿está mi cartera preparada para beneficiarme algo?

