Si te ahoga la hipoteca, acumulas varios créditos, todavía no has terminado de pagar las letras del coche, los préstamos, las mensualidades de pago… y tu economía echa humo para lograr llegar a fin de mes, ya puedes ‘refinanciarte’ e introducir un balón de oxígeno a tu economía. Durante los últimos meses hemos sido testigos de la rápida proliferación de entidades, intermediarios financieros, que prometen lo que para otros muchos es sólo un canto de sirena: ‘reducimos tus deudas hasta en un 50%, ¿por qué seguir pagando más?’.
Parece que el truco se encuentra en unir todas tus deudas, independientemente del tipo que sean, bajo el paraguas de un crédito hipotecario. Es decir, tras cancelar tu crédito hipotecario vigente, accedes a la apertura de una nueva hipoteca que engloba todos tus deudas pendientes ya que, amparándose en los menores intereses que soporta, ofrece unas condiciones de devolución más bajas que el resto de métodos crediticios y de pago de deudas aunque, el plazo de devolución se alarga de manera considerable. Según valoraciones del Banco de España, la deuda familiar actual equivaldría al 115% de la renta bruta disponible, habiendo aumentado de manera muy rápida en los últimos años. Si bien la situación patrimonial de los hogares es sólida ya que en paralelo han aumentado también considerablemente sus activos, sobre todo por la revalorización de los inmobiliarios. No se puede descartar, sin embargo, que una parte de los hogares endeudados, con un menor nivel de renta, puedan ser vulnerables. Intermediarios financieros En los últimos años han proliferado los intermediarios financieros, entidades independientes de los bancos y cajas, que ofrecen este tipo de servicio financiero. Una de sus figuras más significativas es el conocido como ‘broker hipotecario’, figura que ha aumentado su presencia en todos los países europeos hasta en un 50%. Aprovechar las diferentes ventajas que las entidades de crédito ofrecen, estudiar la situación de cada cliente y buscar las opciones que más beneficios reporten en cada caso se convierten en la base de la competitividad de los intermediarios para lograr una refinanciación lo más óptima posible en cada caso concreto. Ofrecen de este modo un servicio personalizado.