Ante la volatilidad actual, se recomienda seguir en los valores defensivos como Telefónica o Banco Popular, así como en los blue-chips, entre los que destacan BSCH o BBVA, que han quedado muy baratos tras el recorte. Por otro lado, pueden servir de refugio aquellos sectores que reparten dividendos en julio como el de la electricidad y el de las infraestructuras.
Los datos macroeconómicos relacionados con la construcción en EEUU serán el punto más sensible en la ralentización económica norteamericana, en una semana tranquila en lo que a resultados empresariales se refiere. Asimismo, el principal foco de inestabilidad del mercado son las próximas subidas de tipos que se espera que la Reserva Federal anuncie y que, según los especialistas, pueden alcanzar el 6% el próximo año.