La agencia DBRS ha situado la calificación de la deuda subordinada de Banco Popular Español, actualmente en BBB, bajo “revisión negativa”.
 
Esta acción se enmarca dentro de un proceso de revisión generalizado que está llevando a cabo la agencia a nivel europeo, tras los recientes desarrollos regulatorios que apuntan a la introducción de un nuevo estrato de deuda senior (non-preferred). Estos avances suponen para DBRS el incremento de la probabilidad de asunción de pérdidas asociado a la deuda subordinada y se constituyen como desencadenantes de la acción del pasado viernes.
 
Frente a la perspectiva negativa que maneja DBRS, otras agencias se mantienen más positivas con Popular, como Fitch, Moody’s y S&P.
 
 
Banco Popular  cerró la semana pasada por debajo del euro por acción, nivel que no sólo supone una resistencia psicológica pues, si bien actualmente el valor se encuentra por encima de la directriz bajista de largo plazo, si superara la unidad, ganaría fuerza el movimiento de ruptura. Además, hasta que no supere el euro, no podrá intentar atacar la siguiente resistencia marcada por Fibonacci de los 1,40 euros. En cambio, por debajo, el nivel al que corre el riesgo de caer Popular son sus mínimos históricos en 0,77 euros.


 
Los indicadores técnicos Premium muestran que Popular ha mejorado su situación de medio plazo al superar la directriz bajista, pero de largo plazo aún sigue arrastrando un lastre muy grande para que este indicador pase a verde. De hecho, la media móvil de 200 sesiones pasa aún un 35% por encima del precio, concretamente por los 1,28 euros.