La situación la veo con más tranquilidad que el resto de la gente. “Conviene no perder de vista que estamos en un ciclo económico expansivo, con la inyección de liquidez que ello supone y, donde tarde o temprano, el dinero llegará a la bolsa”, reconoce Ramón Forcada, director de análisis de Bankinter. 
 
Estamos en un entorno en el que los bonos están sobrevalorados, el mobiliario se está recuperando poco a poco y, cuando buscas rentabilidad, te sale la bolsa. “Lo que sucede es que simplemente hay que corregir excesos que se producen, en el sentido de que la liquidez de los bancos centrales están generando cierta riqueza en activos que deberían ser sin riesgo”. La deuda que tienen los emergentes que sea en divisa local cada vez valdrá menos, porque la divisa se depreciará, y esa deuda que tengan en dólares, es más difícil de pagar. “Y porque haya pocas alternativas de inversión, no hay que invertir en activos que tengan un riesgo indecente”, reconoce en Radio Interecononomía.

Sobre la situación del High Yield en EEUU, “uno podría tener la tentación ante una TIR del 8,30% pero hay que saber que 1/3 de ese High Yield corresponde a compañías energéticas, básicamente petroleras, que probablemente no lleguen a entrar en operación por los precios del petróleo”. Hay que discriminar mucho y, como no se hace salvo que el gestor de fondos esté bien formado, sucede lo que sucede porque vas a un tipo de High Yield que está en otra divisa y que incluye parte del mercado que está débil.

Nosotros hace unos días nos parecía más sensato ver el nivel de 35 dólares  en el barril de petróleo que el de 45 dólares. Hay un punto en que debería rebotar pero “cuando el mercado se rompe hay que intentar no ser el gurú. Se irá recuperando hacia los 50 dólares pero eso no será en un momento, sino que si el ciclo de los emergentes sigue debilitándose hay menos consumo de petróleo por parte de China, no descarto que caiga por debajo de 35 dólares”.

¿Nos mantenemos al margen de Sacyr o Repsol? Hay que comprar IAG, Ryanair, Aena, REE, Iberdrola, Inditex. Buenos balances, ingresos predecibles, deseablemente con rentabilidad por dividendo atractivos. Hay que ir a lo aburrido.