La entidad financiera ha fracasado en su operación de recapitalización después de no haber encontrado un gran inversor que consiga financiar la gran parte de la ampliación de capital que ascendía a unos 5.000 millones de euros.
 
"No se han recogido órdenes de inversión suficientes para lograr captar la suma de 5.000 millones de euros necesaria para permitir la desconsolidación de los préstamos improductivos y otras medidas para reforzar el capital", comunicó Monte dei Paschi a través de una nota en la jornada de hoy.

El banco italiano explica este fracaso en su recapitalización debido a que "no se ha concretado" el interés por parte de ninguno de los inversores "ancla" que estén con disponibilidad. Algo que ha tomado una influencia negativa sobre los inversores institucionales limitando las órdenes de adhesión a la oferta del canje de la deuda.

Así pues, el diario italiano 'Il Sole 24 Ore' informaba de que el previsible rescate público de la entidad toscana se desarrollará en varias fases a lo largo de 2 o 3 meses. La entidad señaló que su posición de liquidez --10.600 millones de euros-- podría agotarse en cuatro meses, frente a las estimaciones anteriores que aseguraban la operatividad del banco durante un periodo de once meses.

Una vez se ha conocido la información las acciones de Monte dei Paschi di Siena se han desplomado otro 9%.

Monte dei Paschi cotización


Así pues, el gobierno italiano que dirige Paolo Gentiloni se ha apresurado a proponer una inyección de 20.000 millones de euros con el fin de reforzar el sector financiero y adoptar las medidas necesarias que protejan a los inversores.

La propuesta, que ha recibido el visto bueno de las dos cámaras del Parlamento, podría elevar la ratio de deuda de Italia, actualmente la segunda mayor de la zona euro, sólo por detrás de Grecia, hasta el 134% del PIB en 2017, frente al objetivo inicial de Roma de reducir la carga al 132% del PIB.

En concreto, la medida del Gobierno, que posee un 4% del accionariado de Monte dei Paschi, pretende incrementar el endeudamiento del Estado en 20.000 millones para solucionar los problemas de capital del banco toscano y de Banca Popolare di Vicenza, Veneto Banca y Banca Carige, entre otros.