Después de que ayer defraudara al mercado con sus cuentas de 2015, hoy los inversores alargan el castigo y la aseguradora se desploma.

Mapfre es presa de la ira de los inversores que se muestran defraudados tras los resultados anunciados ayer y luego de que haya avisado que recortará sus previsiones de ingresos para este ejercicio. Este jueves la aseguradora ha mandado a la CNMV una comunicación avisando de que el objetivo de que los ingresos en el ejercicio 2016 alcancen los 30.000 millones de euros previstos, será revisado y la previsión definitiva de ingresos en el ejercicio 2016 será anunciada por el presidente con ocasión de la próxima Junta General de Accionistas.
 
Al calor de esta noticia, Mapfre se deja casi un 8% y regresa a niveles de cotización del verano de 2012. El valor sigue inmerso en un canal bajista que le ha llevado a perder, desde los máximos del año pasado, un 53%. Si hoy perforara los 1,60 euros a los que se está acercando, podría descender hasta los 1,40 euros y, posteriormente, hasta los 1,05 euros, que son el origen del último gran movimiento alcista que se originó en julio de 2012.

Pero llegados aquí, el RSI marca una elevada sobreventa. Si Mapfre rebota y salva los 1,60 euros, podría subir hasta los 2 euros, nivel que coincide con el retroceso de Fibonacci del 61,8%.

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