Los españoles conservan monedas y billetes de las antiguas pesetas por un importe de 1.755 millones de euros, una cifra equiparable al impacto en el Producto Interior Bruto (PIB) de México del brote de gripe porcina. Según los últimos datos provisionales del Banco de España, las huchas y colchones de los españoles conservaban en abril 938 millones de euros en billetes y 817 millones de euros en monedas de pesetas, cuando ya han transcurrido más de diez años de la introducción del euro como moneda única europea.
La cifra supera el beneficio neto logrado por Telefónica durante el primer trimestre de este año, y sería más que suficiente para hacerse con la totalidad de las acciones de algunas de las principales empresas que cotizan en el mercado español, como la aerolínea Iberia, la filial concesionaria del grupo Ferrovial, Cintra, o la inmobiliaria Sacyr Vallehermoso.

Así mismo, estos 1.755 millones de euros multiplican por cuatro el presupuesto del Real Madrid para el ejercicio 2008-09 previsto por la anterior directiva del club, presidida por Ramón Calderón.

Los españoles canjearon en abril dos millones de euros en billetes y algo más de 200.000 euros en monedas de pesetas, pero en lo que va de año han canjeado más de ocho millones de monedas y billetes de pesetas por euros, un ritmo creciente que podría deberse, en opinión de los analistas consultados por EFE, al difícil entorno macroeconómico, pese a que la inflación y el Euribor, que es el tipo de interés al que se calculan la mayoría de las hipotecas, han comenzado a dar un respiro a los bolsillos.

En enero de 2002, cuando se empezaron a canjear billetes y monedas de la antigua divisa por euros, había en circulación unos 48.750 millones de euros en pesetas, de los que aproximadamente 46.230 millones eran billetes y 2.520 millones monedas.

El 1 de marzo de 2002 los españoles abandonaron definitivamente las pesetas y se vieron obligados a efectuar todos sus pagos en euros, tras 133 años de uso.

El volumen de canje de pesetas se irá reduciendo paulatinamente, según indica el Banco de España, dado que hay grandes cantidades de monedas y billetes de pesetas que se encuentran extraviadas y en manos de coleccionistas.

Los billetes de pesetas emitidos a partir de 1939 son canjeables por un tiempo limitado, y los que corresponden a la Guerra Civil deberán ser examinados por los expertos de la entidad para determinar su valor de canje.

Por lo que respecta a las monedas, el Banco de España sólo acepta canjear las correspondientes a la última acuñación, que fueron puestas en circulación en 1997, así como las monedas conmemorativas de 2.000 pesetas.