Las ventas mundiales de teléfonos móviles cayeron un 4,6% en el último trimestre de 2008 hasta las 314,7 millones de unidades, respecto al mismo periodo de 2007, aunque en el conjunto del año crecieron un 6%, con 1.222,24 millones, según los datos publicados hoy por la consultora tecnológica Gartner. En 2008, Nokia siguió ocupando el primer lugar en las ventas con 472,31 millones de unidades y una cuota de mercado del 38,6 por ciento, 0,8 puntos más que hace un año. En segundo lugar se situó Samsung con 199,18 millones, y una cuota del 16,3 por ciento, 2,9 puntos más, y le siguió Motorola, con 116,59 millones, un 8,7 por ciento de cuota (5,6 puntos menos).
El cuarto fue LG, con 102,55 millones de unidades y una cuota del 8,4 por ciento, 1,8 puntos más que hace un año, seguido de Sony Ericsson, con 93,41 millones y una cuota del 7,6%, 1,2 puntos menos.

Gartner destaca el impacto significativo que ha tenido la crisis en la venta de móviles en el cuarto trimestre, en el que han disminuido los ventas respecto a la situación de un año antes.

En el cuarto trimestre Nokia disminuyó sus ventas un 10,8 respecto a la situación de hace un año con 118,79 unidades vendidas y una cuota de mercado del 37,7 (un 40,4 en el cuarto trimestre de 2007).

Siguieron Samsung con 57,51 millones de unidades vendidas, un 29,6% más que un año antes y una cuota del 18,3%, 4,9 puntos más, y LG con 28,14 millones de unidades, un crecimiento del 19,54 y una cuota del 8,9 por ciento, 1,8 puntos más.

Sony Ericsson ocupó la cuarta plaza con 23,55 millones de unidades vendidas, un 21% y una cuota del 6,9 por ciento frente a la de 11,9 de 2007, y Motorola fue el quinto, con 21,7 millones, una bajada de ventas del 44,7% y un cuota del 6,9, cinco puntos menos.

En el informe Gartner hace hincapié en que el canal de distribución (tiendas) está reduciendo su inventario ante el descenso de las compras por parte de los usuarios para limitar el stock.

Explica que la situación del mercado se está viendo afectada por unos ciclos de sustitución más largos en Europa y por el estancamiento del mercado en Japón desde comienzos del año, mientras que Asia, Pacífico y África, mantiene su crecimiento.

No obstante, señala que a partir del tercer trimestre se comenzó a vislumbrar como la crisis está afectando también a los mercados emergentes.