La irrupción del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán llevó ayer a los inversores a replegar posiciones y reducir riesgo, golpeando con especial dureza a las bolsas europeas. A diferencia de Wall Street, los principales índices del Viejo Continente cerraron con fuertes descensos, arrastrados por los valores más cíclicos: ocio y turismo —con las aerolíneas a la cabeza—, automoción, distribución minorista —especialmente el lujo— y banca. Solo energía y defensa lograron esquivar las pérdidas y terminar la jornada en positivo, mientras sectores defensivos como utilities y telecomunicaciones resistieron mejor, aunque también cedieron terreno.

Con todo, para muchos analistas la caída que vimos en la sesión de ayer fue muy discreta comparado con las razones que hay para caer. En este sentido, el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, ha señalado en Bloomberg que hay más optimismo en el mercado del que debería haber dados los riesgos que han surgido. La inflación es uno de los riesgos y se ha referido a ella como “la mofeta en la fiesta”, al considerar que las probabilidades de que algo salga mal son mayores de lo que las piensan y que la inflación provocará la crisis económica.

De momento, este martes continúan prevaleciendo las ventas en los índices del Viejo Continente. El DAX abre con caídas del 1,86% en los 24.212,72 puntos, el FTSE 100 recorta un 0,80% en los 10.693,81 puntos, el CAC 40 se deja un 1,42% en los 8.274,71 puntos y el Ibex 35 baja un 1,42% hasta los 17.621,50 puntos. Por su parte, el Euro Stoxx 50 pierde un 1,83% hasta los 5.882,75 puntos. 

En el plano empresarial, Thales registró en 2025 un aumento interanual de su beneficio neto y de sus ventas. El grupo francés de defensa y tecnología ganó 1.670 millones de euros, frente a los 1.420 millones del año anterior, mientras que el beneficio por acción subió de 6,89 a 8,13 euros. Los ingresos alcanzaron los 22.140 millones de euros, superando tanto los 20.580 millones de 2024 como las previsiones del mercado. Para 2026, la compañía prevé un crecimiento orgánico de las ventas de entre el 6% y el 7%, hasta situarlas entre 23.300 y 23.600 millones de euros.

GIP (BlackRock) ha vendido su participación del 11,4% en Naturgy por 2.790,98 millones de euros a través de un proceso de colocación acelerada comandado por JP Morgan y Goldman Sachs, según ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) a primera hora de la mañana. En esta colocación acelerada, GIP se ha desprendido de 110.753.554 acciones ordinarias de Naturgy representativas de, aproximadamente, el 11,4% del capital social de la compañía, a un precio de 25,20 euros por acción. Las acciones de Naturgy cerraron ayer su negociación en Bolsa en 26,76 euros, por lo que la operación se ha llevado a cabo con un descuento del 5,8% teniendo en cuenta esta cotización.

La compañía farmacéutica suiza Roche tiene como objetivo alcanzar una cuota de mercado de dos dígitos en el sector de la pérdida de peso y quiere cerrar la brecha con su rival danés Novo Nordisk, según declaró su director general al periódico económico alemán Handelsblatt. «Esperamos estar al menos entre los tres primeros en el mercado», afirmó el director ejecutivo de Roche, Thomas Schinecker, en una entrevista publicada el martes por el diario.

Zurich Insurance Group ha alcanzado un acuerdo con la británica Beazley para lanzar una oferta recomendada en efectivo por el 100% de su capital, en una operación que reforzará su negocio especializado y que, en términos pro forma a cierre de 2024, supondrá cerca de 15.000 millones de dólares en primas brutas en Specialty. La propuesta valora cada acción de Beazley en 1.335 peniques —1.310 en efectivo más un dividendo permitido de 25 peniques— y eleva el importe total de la transacción a unos 10.900 millones de dólares. La financiación se cubrirá con 3.000 millones en caja, 2.900 millones en nueva deuda y 5.000 millones mediante una ampliación de capital que el grupo suizo ya ha ejecutado a través de una colocación acelerada, con la emisión de 7.090.909 acciones a 550 francos por título.

Otros mercados

La ola de ventas continúa en las bolsas asiáticas donde el Nikkei ha bajado un 3,08%  en los 56.269,50 puntos y el índice Kospi, que ayer no abrió por festivo, hoy se deja un 7,2%. En China, el CSI 300 baja un 1,54%, mientras que el SSEC de Shanghai resta un 1,43%. El Hang Seng de Hong Kong pierde un 1,25%.

Los principales índices de Wall Street cerraron prácticamente con pocos cambios el lunes, en una sesión volátil en la que las acciones cayeron a primera hora tras los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán del fin de semana, pero con repuntes a lo largo del día, ya que los inversores compraron en las caídas. El S&P 500 ganó un 0,04% para cerrar en 6.881,62 puntos, mientras que el Nasdaq Composite subió un 0,36% hasta situarse en 22.748,86 puntos y el Dow Jones cayó un 0,15% hasta los 48.904,78 puntos.

"En el mercado americano se impuso la creencia de que, como suele ser la norma, los conflictos bélicos suelen tener un efecto limitado en el comportamiento de la bolsa estadounidense, algo que no siempre es así. Sectores como el de la energía, el industrial o el tecnológico ejercieron ayer de soporte de los índices, mientras que los más perjudicados fueron los de consumo, tanto básico como discrecional", señala Juan J. Fdez-Figares, de Link Securities. Esta mañana los futuros americanos vienen a la baja, con restas por encima del 1%.

Los precios del petróleo suben por tercer día consecutivo, al aumentar el temor a interrupciones en el suministro procedente de Oriente Próximo, ante el agravamiento del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán y las amenazas al tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz. El petróleo Brent suma un 3,35% hasta los 80,36 dólares por barril, mientras que los futuros del petróleo West Texas Intemediate se alzan un 2,85% en los 73,23 dólares.

El Oro sube un 0,6%, situándose en 5.358,44 dólares, aunque todavía no ha retomado los máximos históricos por encima de 5.500 USD alcanzados a finales de enero.

En el apartado de las divisas, el índice dólar, que mide la fortaleza del billete verde frente a una cesta de seis divisas principales, se mantiene cerca de su máximo en seis semanas, en 98,499, a medida que la moneda recupera parte de su atractivo como refugio seguro. Por su parte, el Euro se deja un 0,30% y cotiza en los 1,1655 billetes verdes al cambio.

El Bitcoin repunta esta mañana y en estos momentos sube un 3,40% en los 68.202 dólares.

En la agenda macro de hoy conoceremos los datos de desempleo en España y el IPC de la Eurozona e Italia de febrero.