Las constructoras constituyen un valor muy volátil en las últimas jornadas, por lo que considero que quien las tenga en cartera las debe mantener mientras que el resto debe actuar con cautela a la hora de decidir cuándo deshacerse de estos valores.
Esta tercera jornada de recuperación o de rebote se verá impulsada, si no hay complicaciones, por el cierre de futuros y opciones. Pero esto no debe conducirnos a pensar que la crisis se ha acabado, porque no es así, y por ello hay que extremar la prudencia.