E.On tendrá que forzar, algo que puede hacer si lo desea gracias a su capacidad financiera que le permite enfrentarse a este órdago. La compra por parte de la pujante española no es estratégica y por tanto carece de mucho sentido ya que las sinergias no son muy positivas. Se trata de una compra meramente especulativa con el objetivo de conseguir una remuneración interesante por un excelente paquete.
Veremos cómo la operación corporativa que ayer rompía los esquemas de la OPA de E.On evoluciona en las próximas horas, y esto va a hacer que estemos muy atareados. Por lo pronto, Endesa subió ayer un 5%, puesto que de estas aguas tan revueltas la mayor beneficiada debe ser la eléctrica objeto de la puja de importantes intereses.