Tras la decisión anunciada por el Banco Central de China de flexibilizar el yuan para combatir la inflación, Damian Querol analiza las consecuencias.

Última colocación del Tesoro. 4.504 millones de euros – en la parte baja de las previsiones- a un tipo de interés más elevado. Es lógico que la ministra intente frenar el impacto que se puede tener desde el punto de vista de la confianza – si recordamos que tuvo que pagar un 40% más- y creo que el problema de la deuda con la posible reestructuración de Grecia ha impactado en esta subidas y siempre que esto sucede el mercado interbancario tiene que elevar los tipos de interés.

Respecto a la rentabilidad del bono español “entendemos que en estos niveles se tiene que parar. La solución es “que el BCE empiece a comprar bonos, como hizo en el pasado, o que los inversores privados empiecen a entrar porque podría tener un efecto negativo bastante significativo”. El aumento de la volatilidad ha sido muy importante y “esperamos que se intenten frenar estas subidas”.

El Banco Central de China ha anunciado que pondrá en marcha una nueva flexibilización del Yuan para combatir la inflación. Damian Querol reconoce que “la balanza comercial ya ha sido deficitaria en el último trimestre. El crecimiento interno de China crece de forma tan relevante que está compensando la demanda externa”. Pero ¿cómo afecta esto al mercado de divisas? Querol admite que “el hecho de que el Yuan se siga apreciando frente al dólar supone perder capacidad competitiva pero le permite exportar petróleo de forma más barata”. Las medidas que toma esta economía lo hace con 5-10 años vista “con los que los cambios serán tan lentos que apenas tendrán impacto en la economía”.