Una de las referencias más importante de la jornada pasa por el índice Zew alemán que ha mostrado el empeoramiento del sentimiento tanto de los analistas como de los inversores hasta su peor nivel desde julio. El índice Zew bajó a 56,0 desde 57,7 en septiembre. Un dato que parece enturbiar la situación actual del mercado alemán En declaraciones a Gestiona Radio, Alexis Ortega, director general técnico de Finagentes Gestión asegura que ha decepcionado puesto que en general es un índice de expectativas, se esperaba que repuntara cuando hemos conocido todo lo contrario.

¿Nos hemos adelantado asegurando que lo peor de la crisis ha pasado? Ortega explica que la situación se ve mejor o peor dependiendo de lo que entendamos por “lo peor de la crisis ha pasado”. “Si lo entendemos como que ha finalizado la depresión económica, es cierto que lo peor ha pasado gracias a las medidas de los gobiernos”, señala. No obstante, Ortega afirma que “esto no significa que vayamos a estar constantemente recuperandonos ya que volveremos a tener recaídas”. Esto es lo que está adelantando el índice Zew -continúa- “ya que aún no nos encontramos en un crecimiento sostenido ni donde el empleo esté mejorando, de hecho, ha aumentado la destrucción de empleo a ambos lados del Atlántico”.

En lo que respecta al mercado de divisas, el euro saca pecho frente al billete verde y ya hay quien apunta a que el dólar está perdiendo su estatus de moneda hegemónica. Ortega explica que, en cierto modo, “la fuerte recuperación del dólar estuvo provocada por un efecto de desapalancamiento general”. "Ahora que las cosas van a mejor, se están empezando a utilizar de nuevo estas divisas, tanto el dólar como el Yen, a lo que hay que sumar que los tipos de interés son mucho más bajos en Estados Unidos que en Japón y es lo que se está traduciendo en la debilidad del dólar", señala.

No obstante, este experto reconoce que “una fortaleza de la moneda comunitaria respecto al dólar perjudica las exportaciones de Europa”. Ortega asegura que nos encontramos en la segunda fase de la crisis. En la primera etapa, explica, “se trataba de evitar lo peor, es decir, la depresión económica por lo que hubo que sustituir liquidez privada por liquidez pública”. “Ahora será al revés”, añade. Además, como asegura este analista, “tendremos que determinar cuándo habrá que poner fin a las ayudas y volveremos a una demanda agregada privada”. “Si en un primer momento fueron los Estados los que generaron demanda publica, ahora habrá que discriminar: unos países tendrán que vivir en base a exportaciones y otras vivirán de la demanda agregada propia”. Y aquí juega un papel importante el dólar. “Y este es el mensaje que está lanzando Estados Unidos y que va a perjudica a Europa, pero no queda otra opción”, apunta.

Respecto a los datos que influirán sobre las divisas y que conoceremos en los próximos días, este analista destaca en España el IPC subyacente. “Habrá que fijarse si este proceso de caída del IPC se acerca a cero ya que, en la medida que lo haga, estaremos muy cerca de la temida deflación”, finaliza.