El sector bancario español es el que más desciende en la jornada después de conocerse el veredicto de las urnas, junto con las eléctricas. De media los dos sectores descienden más del 3%.
 
La banca grande y la mediana está sufriendo en sus propias carnes la incertidumbre política que ha dejado las elecciones generales en España. Una vez ha comenzado la cotización, el sector bancario ha comenzado con caídas que han superado el 3%, liderando los descensos del día en el Ibex 35 y empujando al índice a cotizar con pérdidas.

En parte es algo que se esperaba, ya no solo por cómo ha sido el resultado, sino porque siempre suele descender después de unas elecciones. O al menos ha sido así desde 1996, en términos generales. Pero con el agravante del clima de ingobernabilidad que se ha constatado, las caídas han sido aún más elevadas.

Lo vemos tanto en Banco Santander, que cede más del 2,5% y en BBVA, que pierde en torno a ese mismo porcentaje. Los dos bancos más importantes del país son una muestra clara del paradigma ante el que nos encontramos en la sesión de hoy. A los problemas que arrastran desde hace tiempo, ahora estas dudas pesan, y mucho, sobre la cotización de sus acciones, que se encuentra en un momento bastante complicado.


 
Bancos Ibex 35


Y sucede lo mismo con los bancos de mediana capitalización. En especial Banco Popular es el que más cae con un retroceso que supera el 5%. Igual sucede con Banco Sabadell, que desciende un 4,5%;  Bankia, que se deja un 3,5%, Caixabank, que cede un 5%; o Bankinter que pierde un 2,5%.



Las eléctricas también sufren

Sin embargo, otro de los sectores más castigados tras los comicios ha sido el de las eléctricas. Al tratarse de un negocio regulado parece que los inversores empiezan a descontar que el nuevo gobierno resultante puede perjudicar a sus aspiraciones, sobre todo, si hay dificultades para investir a un nuevo presidente.

Así pues, Endesa cae más de un 4%, Enagas cede más de un 2%, Gas Natural desciende más de un 2%, mientras que Iberdroladesciende más de un 1,5%. Está claro que las elecciones ya dejan su efecto sobre los mercados penalizando más a unos que a otros. Y, como sucede en estas ocasiones, no hay casualidades.