Tras lo acaecido en Estados Unidos estas últimas semanas, la incertidumbre se estableció en mayor o menor medida en los mercados, hasta que ayer se cerraron las negociaciones por los presupuestos federales como era previsible.

El techo de deuda se ha elevado hasta el 7 de febrero, fecha en la que se deberá llegar a un nuevo acuerdo. La reapertura de la Administración también es temporal, puesto que el 15 de enero debe haber otro acuerdo para evitar un nuevo cierre. Así tenemos un respiro en lo que a la crisis del techo de deuda se refiere, aunque cabe señalar que es meramente temporal. Recordemos que cada cámara, de las que dependen estos pactos, está bajo el control de un partido. Por lo que se antoja complicado que lleguen a acuerdos sencillos y con tiempo, teniendo en cuenta que el último se ha firmado a 2 horas escasas de la fecha límite.

El despropósito en el que se ha visto inmerso Estado Unidos en estas dos semanas ha tenido sus consecuencias. Por un lado la agencia de calificación Fitch ha puesto en perspectiva negativa a Estados Unidos, paso previo a la retirada de la Triple A. Hablando en términos monetarios, el daño del PIB estadounidense por el cierre de la Administración se cifra en 10.000 millones de dólares semanales, así que el parón sufrido por estos 800.000 funcionarios ha supuesto para las arcas nacionales la nada despreciable cifra de 20.000 millones de dólares.

Mientras tanto nuestro índice vive un momento dulce acompañado del resto de países periféricos que poco a poco van abandonando la desesperación arraigada en los últimos años. No es de extrañar algo así, desde hacía meses hemos avisado a nuestros clientes que el momento de incrementar la renta variable en nuestro país en las carteras había llegado. La gran cantidad de dinero inyectado en las economías sumado a los históricamente bajos tipos de interés que mantienen los bancos centrales, ha hecho que la confianza vuelva a los mercados y más concretamente a los países de la periferia europea. El temor a una ruptura del euro de momento se ha disipado, haciendo que los inversores vuelvan a pensar en España habiendo pasado lo peor.

Con las últimas subidas los valores del IBEX35 han experimentado un incremento generalizado en lo que se refiere a sus fundamentales, de hecho el sector bancario del selectivo español supera su valor en libros. Los ratios que derivan del precio han aumentado haciéndolas más caras que podría invitar a que un agotamiento de la tendencia alcista esté cercana. Sin embargo, nosotros pensamos que aunque en términos de PER es cierto que están sobrevaloradas, habrá que esperar a ver cómo salen los resultados del último trimestre del año teniendo en cuenta el mal comportamiento de la bolsa española en los últimos años. Ya que de ser buenos o mejor de lo previsto hará que de nuevo baje el ratio y dejen de estar sobrevaloradas, hecho que descontamos teniendo en cuenta el incremento de beneficios y la deslocalización e internacionalización que han experimentado en este año 2013.

De momento la tendencia bajista ha sido rota al alza, el objetivo del actual movimiento alcista del selectivo español lo situamos en los 10.300 puntos, nivel que representa el 61,8 de toda la tendencia bajista del 2010 al 2012. Las expectativas en el corto plazo las mantendremos alcistas mientras no se pierda el nivel de los 9.575 puntos, nivel de soporte marcado por el canal formado semanas atrás.

En lo que le cuesta hoy por hoy la financiación a nuestro país también ha cambiado bastante el panorama. La última subasta del Tesoro a 12 meses ha dejado una rentabilidad exigida del 0,96%, un nivel que no veíamos desde abril de 2010, antes del rescate a Grecia. La demanda superó a la oferta con creces, lo que arrastró la rentabilidad a estos niveles. Con las bajadas en las rentabilidades de la deuda soberana y los límites marcados por gobierno a las rentabilidades de los depósitos, no es de extrañar que los inversores busquen otras alternativas para aumentar la rentabilidad de las carteras. El riesgo de invertir en renta variable sigue presente, pero nada comparable al que había meses atrás. Los indicadores de confianza han recibido un pequeño recorte, pero siguen estando en zona expansiva, como el Bullish Consensus que se mantiene por encima de 50, más concretamente en 56.

En España uno de los sectores ganadores de este rally ha sido el de la banca mediana, con valores como CaixaBank, Bankinter o Popular, que se han revalorizado por encima del 20% que lleva el IBEX35, de hecho Banco Popular se ha revalorizado desde junio un 75%

A modo de ejemplo, eligiendo a un grupo pequeño de entre todos los valores de la banca europea, basándonos en sus datos fundamentales y utilizando técnicas cuantitativas nos quedamos con los cinco que se observan en el cuadro, tres de ellos son españoles, uno italiano y otro francés. Vemos recorrido en el corto-medio plazo en estos países.



También es positivo el acuerdo al que llegó la Unión Europea sobre las bases legales para la creación de un supervisor bancario único, con esta nueva medida a partir de finales de 2014, 130 grandes bancos europeos se someterán al control directo del Banco Central Europeo. Son este tipo de medidas las que hacen ganar confianza a los mercados, habrá que esperar a que se delimiten las condiciones de saneamiento o de liquidación de los bancos en problemas, pero desde luego es un gran paso para el conjunto de la Unión Europea.