El sector de la construcción debería infraponderarse puesto que deberá ralentizarse en los próximos años al haber alcanzado ya precios razonables. Además, se trata de un sector bastante especulativo, lo que lo hace bastante peligroso.
“La alegría dura poco en la casa del pobre” ya que las mejoras no redundan en la mejora de la confianza, que ahora depende de los movimientos que la Reserva Federal efectúe la próxima semana sobre los tipos de interés. La situación actual está condicionada por los mensajes de pesimismo, pero la ralentización del crecimiento no debe ser demasiado inflacionista sino inferior a la previsión que el mercado está haciendo con sus movimientos.