El sector financiero está impulsado al mercado. Se barajan fuertes movimientos corporativos que van a favorecer su consolidación. Ahora el tamaño de las instituciones ya no constituye ningún límite. Con esto, la especulación en el sector va en aumento y eso favorece su buen comportamiento. Son valores atractivos.
Tranquilidad en el secundario. No obstante, con las alzas de agosto con poco volumen, los buenos resultados empresariales que ya concluyen y unos datos macro llenos de luces y sombras, la corrección es una posibilidad a tener en cuenta con la que se reafirmaría la tradición de caídas de septiembre. Telefónica se va a ver afectada por el impacto regulatorio que en los próximos años va a afectar a las telecos europeas. Esto no implica que el valor vaya a caer pero es muy difícil que protagonice alzas significativas. Va a ser sector caracterizado por el estatismo, se va a mantener en los niveles actuales. A pesar de que las perspectivas para el secundario son positivas una vez se supere la próxima corrección, el sector de las telecomunicaciones no conseguirá despegar porque las noticias que le afectan no son precisamente positivas.