
Fuertes avances para el oro, que llega a rozar los 5.600 dólares la onza en un momento en el que los inversores se apresuran a buscar refugios seguros en un contexto de inquietud geopolítica y económica. La plata supera los 120 dólares.
El oro al contado sube un 2,05% hasta los 5.527,52 dólares la onza tras alcanzar un récord de 5.594,82 dólares durante la madrugada. El metal ha alcanzado máximos históricos durante nueve sesiones consecutivas.

“Los precios del oro están subiendo debido a la demanda de refugios seguros por la extraña situación geopolítica e incluso la situación política en Estados Unidos, que no parece muy buena. Existe preocupación por la independencia de la Reserva Federal. Y cuando eso ocurre, la confianza de los inversores en el sistema financiero se ve sacudida”, señala Soni Kumari, analista de ANZ, en declaraciones recogidas por Reuters.
Los inversores están preocupados por la independencia de la Reserva Federal de EEUU en medio de la investigación criminal del Gobierno del presidente Trump sobre el presidente de la Fed, Jerome Powell, los esfuerzos por despedir a la gobernadora de la Fed Lisa Cook y la inminente nominación del sustituto de Powell en mayo.
“El aumento de la deuda estadounidense y la incertidumbre creada por los indicios de que el sistema comercial mundial se está fragmentando en bloques regionales, en contraposición al modelo centrado en Estados Unidos, están llevando a los inversores a acumular oro”, explica el analista de Marex Edward Meir.
El metal amarillo superó por primera vez la barrera de los 5.000 dólares el lunes y ha subido más de un 10% en lo que va de semana, impulsado por la fuerte demanda de refugio seguro, las compras firmes de los bancos centrales y la debilidad del dólar.
El oro ya ha subido más de un 27% este año, tras un repunte del 64% en 2025.
Por otra parte, la plata al contado sube un 1,4%, hasta 118,25 dólares la onza, tras alcanzar un máximo histórico de 120,45 dólares anteriormente. La demanda de los inversores que buscan alternativas más baratas al oro, junto con la escasez de suministro y las compras impulsadas por el momento, ayudan al metal blanco, que ya ha subido más de un 60% en lo que va de 2026.

