Europa continúa subiendo tipos para controlar la inflación, clara muestra de que vamos un año por detrás de EEUU. El miedo ahora aparece ya que podrían verse en el Viejo Continente medidas más contractivas que las americanas. Aunque todavía se mantenga, el escenario para Europa es peor que el norteamericano. Y ahora parece evidente que Alemania subirá impuestos, y esto puede actuar como detonante de la desaceleración.
Seguimos con la tendencia de jornadas anteriores: bolsas al alza apoyadas por el precio del petróleo y las buenas noticias. Pero, si no fijamos en los índices, el S&P no fue capaz de superar la pasada semana los máximos de mayo. No obstante, tampoco existen evidencias de una pauta correctiva. Situamos el soporte en los 1.290 puntos con un aviso anterior en los 1.310, que si no se pierden implicarán que la tendencia lateral alcista continúa. Por otro lado, si centramos la atención en el Dow, a pesar de las buenas noticias, no ha superado los 11.600 y le cuesta. No puede con ellos. Así pues, situamos un soporte, el de los 11.480 con que tonteó el viernes para acabar rebotando.