Tuvieron que pasar 28 años hasta la liberalización del mercado y en 2020 Renfe dejó de ser el único operador de las líneas de alta velocidad para dar entrada a la competencia. Primero se instaló la francesa Ouigo y en 2022 comenzó a operar Iryo.

Iryo es una compañía de capital privado y público, un modelo que también se repite en operadores como Ouigo. El principal accionista es la compañía pública italiana Trenitalia (similar a nuestra Renfe), propietaria del 51% del capital, seguida por los propietarios de la aerolínea valenciana Air Nostrum que ostenta un 25% de las acciones y por la firma de infraestructuras Glovalvía que cuenta con el 24% restante.

Aunque las cuentas van mejorando año a año, Iryo -emplea a 660 trabajadores- comparte pérdidas con el resto de operadoras de alta velocidad. En 2023 cerró con números rojos de 70 millones de euros, y en 2024 logró reducirlos hasta los 31 millones de euros y mantuvo el Ebitda (beneficio de explotación) positivo. Ese 2024 alcanzó mover más de 14 millones de pasajeros por las vías de alta velocidad española. En declaraciones a la Prensa, Fabrizio Favara, consejero delegado de Iryo, espera que los beneficios lleguen en 2027.

Las pérdidas han sido cubiertas con ampliaciones de capital suscritas por sus socios y las necesidades de inversión de adquisición de nuevos trenes para aumentar sus rutas. Se espera que lleguen tres nuevas unidades por importe de 100 millones de euros este 2026. El operador, que gestiona el 30% de las frecuencias totales, ya conecta 11 destinos entre sí - Madrid, Zaragoza, Barcelona, Tarragona, Cuenca, Valencia, Alicante, Albacete, Córdoba, Sevilla y Málaga, y ha realizado un total de 43.000 viajes desde el inicio de sus operaciones obteniendo un load factor ponderado (pasajeros KM/asientos KM) del 73% en todas sus rutas, con datos a cierre de 2024

El modelo de tren utilizado en los trayectos de Iryo es el Frecciarossa 1000 (conocido popularmente como flecha roja), de hasta 300 km/h, y se caracterizan por ser modernos, silenciosos y cómodos, con mesas amplias, WiFi 5G, enchufes USB/ordenador por asiento, y un vagón cafetería. Estos trenes se ensamblan en la planta de Pistoia (Italia), aunque fueron diseñados por la japonesa Hitachi y Bombardier (ahora grupo Alstom).

Los cánones que cobra la pública Adif suponen el 50% de los costes de las compañías de alta velocidad

Según datos de competencia (CNMC) sobre el cierre de 2024, los cánones constituyen alrededor del 50% de los costes de Iryo y Ouigo y el 34% de los de Renfe. Las compañías de alta velocidad en España pagan cánones a Adif y Adif Alta Velocidad (Adif AV), las entidades públicas gestoras de la infraestructura, por usar las vías, estaciones y servicios ferroviarios, siendo estos pagos una parte fundamental de sus costes operativos, bajo la supervisión de la CNMC para asegurar la competencia y la inversión en el sector.