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El cobre encara una nueva etapa alcista. Bank of America espera que el precio del metal siga subiendo en 2027, con una previsión de precio medio de 15.250 dólares por tonelada, frente a los 12.888 dólares que estima para este año. El salto supone un 18,3% y convierte al cobre en una de las principales apuestas del banco dentro del sector de materias primas.
La tesis de BofA se apoya fundamentalmente en la oferta. Aunque la demanda afronta un escenario más débil, la entidad considera que las restricciones de suministro serán suficientes para mantener el mercado del cobre en déficit tanto en 2026 como en 2027. La creciente inversión en resiliencia energética añade otro soporte a los precios.
El movimiento previsto es especialmente relevante porque llega después de un fuerte recorrido del metal. Para BofA, sin embargo, el ciclo todavía tiene recorrido: la falta de nueva oferta y el tiempo necesario para poner en marcha grandes proyectos mineros pueden seguir presionando al alza los precios.
China se frena, pero el cobre sigue al alza
El escenario de precios que dibuja Bank of America contrasta con una demanda mundial que pierde fuerza. El banco calcula que la demanda china de metales crecerá apenas un 0,5% en 2026, su ritmo más bajo desde 1988. También observa una ralentización en Europa y Estados Unidos en el contexto de la guerra con Irán.
Pero el problema, a juicio de BofA, está cada vez más en la oferta. Las grandes mineras tienen proyectos en cartera, pero aumentar significativamente la producción requiere enormes inversiones, largos plazos de desarrollo y asumir riesgos de ejecución.
Por ello, el banco considera que la pregunta para el sector ha cambiado: ya no se trata de decidir si las grandes mineras necesitan más cobre, sino de determinar qué compañías pueden aumentar su producción de forma rentable y sin disparar el capital invertido.

Glencore y Antofagasta, entre las favoritas
La respuesta de BofA se traduce en una lista concreta de compañías, en las que mantiene recomendación de Comprar, como Glencore, Freeport-McMoRan o Antofagasta.
Glencore es una de las apuestas más interesantes por sus opciones de crecimiento en cobre. Para 2026, BofA calcula un BPA de 0,50 dólares, que subiría a 0,60 dólares en 2027. El PER estimado bajaría de 15 a 12,5 veces.
En Antofagasta, considerada una de las compañías de exposición más pura al cobre, BofA prevé un BPA de 1,93 dólares en 2026 y 2,99 dólares en 2027. El PER pasaría de 25,4 a 16,4 veces.
Freeport McMoRan completa el grupo de grandes apuestas directas sobre el metal. BofA estima un BPA de 2,74 dólares este año y 4,01 dólares el próximo, con un PER que descendería de 25 a 17,1 veces.
El banco mantiene una recomendación Neutral sobre BHP, Rio Tinto y Anglo American, mientras que sitúa en Underperform a Southern Copper y Fortescue.
La próxima oleada de cobre todavía está por llegar
Uno de los elementos que puede explicar la presión alcista sobre el precio es que, pese a que la cartera de proyectos mineros está aumentando, la nueva oferta no llegará inmediatamente al mercado. Así, BofA identifica varios proyectos importantes que se aproximan a la decisión final de inversión, entre ellos la ampliación de Escondida de BHP, Vicuña, Mara de Glencore, la expansión de Bagdad de Freeport-McMoRan y El Abra.
La inversión, además, empieza a repuntar. El banco señala que el capex de BHP se mantiene alrededor de 11.000 millones de dólares y que varios proyectos de cobre se encuentran cada vez más cerca de su aprobación.
Esto puede convertirse en un factor determinante para el precio: la demanda puede moderarse, pero si la oferta tarda años en responder, el mercado seguirá siendo deficitario y los precios pueden permanecer elevados.
Los costes no frenan la tesis alcista
BofA también considera que los costes de producción están siendo “menos malos” de lo esperado. Las compañías afrontan presiones por el combustible, las divisas y el ácido, pero el impacto sobre los resultados está siendo limitado en algunos casos por el encarecimiento de otros metales.
En particular, los mayores precios del oro, la plata y el molibdeno están ayudando a compensar parte de la presión sobre los costes del cobre.
No obstante, existen diferencias entre compañías. Glencore ha incrementado su previsión de costes de cobre debido principalmente a las presiones sobre el diésel y el ácido en sus operaciones africanas. Antofagasta, por su parte, ha reducido su previsión de producción de cobre para 2026 hasta 625.000-655.000 toneladas, frente a las 650.000-700.000 toneladas anteriores, debido al impacto meteorológico en Chile.

