Con el petróleo otra vez por encima de los 100 dólares, la inflación dando problemas y los tipos volviendo a tensionarse, ¿qué estás haciendo en las carteras? ¿Estás reduciendo exposición a compañías de crecimiento y aumentando peso en sectores como energía, bancos o aseguradoras, o crees que el mercado está sobrerreaccionando?
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Lo primero es poner sobre la mesa el entorno de inversión en el que nos encontramos. Con el bono americano rozando el 5% en algunos momentos de la semana -rompiendo ese nivel clave que todos los inversores tenemos en mente- y con los bonos de gobiernos europeos en tendencia alcista, el entorno cambia.
Esto responde a dos efectos principales:
- Desplazamiento del capital: Al ofrecer un bono americano rentabilidades reales positivas al 5%, mucho dinero se desplaza desde los activos con riesgo (renta variable) hacia ese activo considerado libre de riesgo sobre el papel.
- Impacto en las valoraciones: Desde la perspectiva de descuento de flujos de caja, si el activo libre de riesgo aumenta su rentabilidad, el coste medio del capital sube. En consecuencia, los precios objetivo de las compañías se reducen, ya que los flujos de caja futuros valen menos al traerlos al presente con una tasa de descuento mayor.
A esto se suma la preocupación por la sostenibilidad de la deuda americana, que ha pasado de 20 trillones tras el COVID a superar los 40 trillones actualmente.
Aunque se han visto caídas en los mercados, la reacción no ha sido tan severa como en otros momentos históricos dada la magnitud de la inflación y la deuda. La sangre no ha llegado al mercado gracias al soporte de la microeconomía: tras una macro de crecimiento en EEUU y Europa, los beneficios empresariales del segundo trimestre vinieron muy fuertes, con crecimientos superiores al 20% y un ratio de revisión de beneficios global de 1,35 (frente a la media histórica de 0,8).
En cuanto a la energía, prevemos que los precios del petróleo a futuro se mantendrán por encima de la media de la última década debido a la infrainversión acumulada. Cualquier disrupción geopolítica eleva el precio del crudo, perjudicando especialmente a economías importadoras netas como la europea.
Manejamos una estrategia táctica en una horquilla entre los 80 y los 100 dólares por barril:
- Gestión de la exposición: Sobreponderamos el sector cuando el petróleo se aproxima a los 80 dólares y neutralizamos la posición cuando roza o rompe los 100 dólares.
- Oportunidades: Más allá de las petroleras integradas, encontramos valor en ingenierías que prestan servicio en la construcción de plataformas petrolíferas (onshore y offshore), impulsadas por la inversión en EEUU y por la reconstrucción de plantas petrolíferas y gasistas en Oriente Medio. Aunque anticipamos trimestres con márgenes comprimidos por el aumento de costes operativos en la región, cotizan a valoraciones muy baratas.
Estados Unidos sigue teniendo compañías extraordinarias, pero también valoraciones muy exigentes y una enorme concentración en torno a la tecnología y la IA. Si hoy tuvieras que elegir entre poner un euro nuevo en Estados Unidos o en Europa, ¿dónde lo pondrías? ¿Y eso se está reflejando ya en las carteras de Ibercaja Gestión?
En términos de valoración, Estados Unidos cotiza a múltiplos más exigentes que Europa (por encima de 20 veces beneficios frente a 16 veces). Sin embargo, mantenemos una postura sobreponderada en EEUU y neutral en Europa, pero con matices:
- Estados Unidos: El liderazgo del crecimiento se está desplazando desde el sector tecnológico hacia el resto de industrias. De hecho, el S&P 500 Equal Weight ha tenido un comportamiento superior al índice ponderado por capitalización bursátil (market cap), lo que confirma las oportunidades más allá de la tecnología.
- Europa: Aunque resulta atractiva por su exposición a financieras e industriales, afrontamos un invierno con los depósitos de gas en mínimos de los últimos 15 años y precios al alza. El proceso de reabastecimiento energético puede dañar los márgenes de las compañías industriales europeas, lo que exige cautela.
En vuestra cartera europea habéis tenido un peso importante en financieros e industriales y nombres como ASML han estado entre las principales posiciones. Con lo que ha cambiado el mercado en los últimos meses, ¿sigues teniendo la misma convicción en esos sectores? ¿Dónde estás comprando más y dónde has empezado a recoger beneficios?
La concentración en financieras, industriales y sanidad (healthcare) en las carteras europeas viene condicionada por la propia composición del Stoxx Europe. Dentro de este mapa, estructuramos la cartera de la siguiente forma:
- Financieras y Aseguradoras: Mantenemos la apuesta favorecida por el entorno de tipos elevados y crecimiento económico.
- Industriales e Inteligencia Artificial: Analizamos el impacto del coste del gas en cada compañía e invertimos en segundas y terceras derivadas del capex en inteligencia artificial, donde firmas europeas posicionadas de forma muy atractiva ya han sido seleccionadas.
- Estrategia Barbell y Sectores Infravalorados: Combinamos tecnología selectiva y financieras con sectores infravalorados como los food producers (fabricantes de alimentos) -afectados por la subida de los bonos al actuar como bond proxies- y el sector del lujo. El lujo se encuentra profundamente castigado por la debilidad del segmento aspiracional y la lenta recuperación del consumo en China, ofreciendo potencial de revalorización a largo plazo para inversores con paciencia.
- Ajustes: Hemos reducido exposición en sanidad tras su buen comportamiento, así como en utilities por su sensibilidad como bond proxies.
Japón está siendo una de las grandes sorpresas positivas de 2026 y vuestro fondo de Japón acumula una subida muy fuerte este año. Después de un rally así, ¿todavía ves recorrido o llega el momento de ser más prudente? Si sigue habiendo oportunidad, ¿qué está viendo allí un gestor que quizá el inversor particular no está viendo?
Nos pusimos muy positivos en Japón tras las reformas de gobierno corporativo (aumento de dividendos, recompras de acciones o buybacks y mejora del ROE), sumadas a la vuelta de la reflación, el peso del sector de semiconductores y la depreciación del yen. Tras este movimiento, donde el fondo Ibercaja Japón gestionado por nuestra compañera María Benito se situó en el Top 5 de rentabilidad global en julio, hemos decidido neutralizarnos.
Tras duplicar capital en tres años, el momentum explosivo inicial se ha producido. Con el Banco de Japón subiendo tipos y el yen apreciándose tras las intervenciones del Tesoro estadounidense y el banco central nipón, prevemos una tendencia más moderada y tranquila en la bolsa nipona.
Te voy a pedir que te mojes: pensando en los próximos doce meses, dime una bolsa que sobreponderarías, un sector en el que aumentarías posiciones y otro del que ahora mismo preferirías estar lejos. ¿Coincide esa visión con los movimientos que estáis haciendo actualmente en Ibercaja Gestión?
Para el inversor particular, la recomendación más eficaz no es buscar el momento exacto de entrada (market timing) en un sector o bolsa concreta, sino optar por la inversión en un fondo global diversificado donde el gestor aplique una gestión táctica de infra/sobreponderación, combinada con aportaciones periódicas disciplinadas para alisar las entradas.
Dicho esto, apostamos por financieras (bancos y aseguradoras), apostamos por tecnología siendo selectivos, también por industriales haciendo huyendo de las que dependen del precio del gas , y por último, estrategias apostando por sectores muy infravalorados como pueden ser el sector del lujo o food producers.
Asimismo, esta semana hemos lanzado el producto 'Ibercaja Geoestrategia', diseñado para aportar diversificación en las carteras mediante tres ejes clave:
- Defensa.
- Energía y recursos estratégicos.
- Materias primas y tierras raras.