Puede comenzar una corrección ante la que alertamos a los inversores para que cubran posiciones, a pesar de que ésta no será tan fuerte como la que vivimos en mayo y junio. El riesgo se ve incrementado por los vaivenes de la inflación, sobre todo desde la publicación de unos datos de costes laborales estadounidenses fuera de toda previsión. Esto no es alarmante pero ha conducido al mercado a preocuparse por la inflación, tema que había dejado de lado durante el mes pasado.
Reajuste tras un mes de agosto en que los mercados se han mostrado complacientes, sobre todo en materia de inflación. Y esto viene provocado por el cambio en el mercado de la percepción acerca del riesgo. Así pues, puede comenzar una corrección ante la que alertamos a los inversores para que cubran posiciones, a pesar de que ésta no será tan fuerte como la que vivimos en mayo y junio. El riesgo se ve incrementado por los vaivenes de la inflación, sobre todo desde la publicación de unos datos de costes laborales estadounidenses fuera de toda previsión. Esto no es alarmante pero ha conducido al mercado a preocuparse por la inflación, tema que había dejado de lado durante el mes pasado.