La última reunión de la FED ha vuelto a reabrir el debate sobre el calendario que maneja la autoridad monetaria para encarecer el precio del dinero. Por lo que parece, se plantea adelantarlo.
De hecho algunos analistas comienzan a hablar de la próxima primavera, aunque se llegan a plantear que la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, se podría haber equivocado en alguna de sus respuestas. “Nuestros economistas creen que cuando en la conferencia de prensa le preguntaron cuál sería el gap entre el final de QE y la primera subida de tipos y ella dijo “probablemente alrededor de seis meses” ¡que se equivocó!”, apuntan. Y explican “eso implicaría la primera subida en abril 2015”.

Antes, la FED anunciaba la reducción de otros 10.000 millones de dólares en la cantidad que destina cada mes a la compra de activos, hasta 55 millones a partir del próximo mes.

Además, eliminaba el objetivo de desempleo del forward guidance, lo que daba una pista a los inversores de que el debate sobre la subida de tipos ya está sobre la mesa de los miembros de la autoridad monetaria. En JP Morgan explican que “es importante destacar que repetía como en otras ocasiones que las condiciones económicas llevarán a tipos bajos incluso después de que el desempleo y la inflación alcancen los niveles consistentes con el mandato”.

Hay que recordar que hasta ayer la FED se había impuesto dos objetivos numéricos para comenzar a subir los tipos. Por un lado, que la tasa de paro estuviese por debajo del 6,5% y que la inflación a largo plazo estuviera entorno al 2%.

Sin embargo, se da la paradoja de que el paro ya está muy cerca de ese umbral, aunque no ocurre lo mismo con la inflación. Por eso la FED ha eliminado el objetivo de desempleo.

Como explican en JP Morgan “el nuevo “qualitative guidance” se basara en un amplio abanico de indicadores (como pueden ser las condiciones de mercado, presiones inflacionistas, expectativas de inflación, mejoras financieras y de salarios, incluso la evolución del cálculo de la tasa de pleno empleo a largo plazo, el nivel de empleados a tiempo parcial o el “shadow labor force”, etc)”, algo que se ajusta mucho mejor a las condiciones macroeconómicas en Estados Unidos.

Como ocurre cada vez que se reúnen los miembros de la FED, suelen variar las estimaciones y ahí vemos que la media de tipos para finales de 2015 sitúan el precio del dinero en el cuarto trimestre del año en el 1%, 25 puntos básicos por encima de la reunión anterior. Los expertos de JP Morgan aseguran que “se podría decir que la Fed se ha movido hacia un posición más hawkish”.

Previsiones económicas de la FED

Proyecciones económicas de la FED


De hecho, ese 1% podría corresponderse muy bien con la fecha de abril que suponen muchos expertos como el pistoletazo de salida a la subida de los tipos. En ese caso Janet Yellen no se habría equivocado al hablar de una diferencia de seis meses entre el fin del tapering –que todo el mundo cree que se producirá en octubre- y la subida de los tipos.

Hay que recordar que en la actualidad el precio del dinero está rondando el 0% en un rango que va del 0-0,25% desde hace años.


La mayor parte de los analistas estimaban que las subidas comenzarían a finales del 2015 o, incluso, en 2016.

¿Por qué se ha producido esto?


En JP Morgan apuntan que “la variación en las estimaciones no cambian los suficiente como para justificar la revisión al alza de estimaciones de tipos – aseguran-. Para el 2016 la estimación de inflación no cambia, y el diferencial entre tasa de desempleo y tasa natural de desempleo solo lo cierran en 5pb. En un modelo incluso algo “respondón” eso implicaría tipos 10pb más altos para finales del 2016, lejos de los 50pb que suben su estimación de tipos para el 2016”.

Sin embargo en la firma recuerda que en la FED se habla de unas incertidumbres económicas “que existían para justificar que los tipos iban a estar más bajos de lo que deberían, y quizá ahora ven que esos problemas/riesgos (desapalancamiento, lastre fiscal, etc.) están aflojando poco a poco y que el proceso de normalización de tipos debe ‘normalizarse’ un poco en sí mismo”, especulan.

De hecho, podría ser, como sugieren en la firma que quizá la FED no espere a que la inflación este al 2% para que empiece a normalizar su política monetaria.

En opinión de estos expertos, “estos cambios añaden incertidumbre a la hora de pensar en cómo reaccionara la Fed en el futuro, pero es un nivel de incertidumbre que cuadra con la misma incertidumbre que tenemos cuando hacemos unas estimaciones a futuro sobre la economía, que como sabemos, pueden terminar por no ser acertadas del todo. Igual que cualquier otro economista, la FED puede no acertar en sus proyecciones de crecimiento y tipos necesarios a futuro. Por eso tiene sentido que sus decisiones futuras también puedan ser discrecionales según como vaya la evolución del crecimiento, inflación y desempleo”, aseguran.

A pesar de esta incertidumbre que ha creado la FED y que se observa en que el debate esta mañana entre los analistas se centraba en este tema, los analistas de Morgan Stanley apuntan que “el mercado reaccionó muy bien y la subida de la rentabilidad del bono y del dólar fue muy moderada”. Sin embargo, en la firma señalan que las curvas de tipos 2015 y 2016 si se han movido algo al alza, (5 puntos básicos y 24 puntos básicos de media).

Reacción del bono a 10 años tras la declaración de Yellen

Bono 19 de marzo


¿Qué puede pasar ahora?

Desde JP Morgan destacan que si la rentabilidad de los bonos “se pone a subir, y esa subida no viene acompañada de una revisión de estimaciones de crecimiento y de inflación, la renta variable tiene un problema (como ocurría en verano del año pasado). Todos sabíamos que este momento de revisión de estimaciones de tipos al alza iba a llegar… la noticia es que llego ayer”, explican en el banco.