El debate entre los economistas y estrategas es interesante. Los hay de lo más optimistas y que consideran que la economía norteamericana pasará por un aterrizaje suave, pero también hay quienes piensan que la Reserva Federal fue lenta en atacar la inflación cuando asomó la cabeza, con lo que el camino que queda es el de ser más rígidos.  La última lectura que conocimos esta semana muestra que la inflación sigue siendo fuerte, y por tanto la Fed debe mejorar su estrategia y retórica.

Entre aquellos estrategas más negativos destaca Nomura, que apunta a que "el arraigo de la inflación es tan alta que hara que el FOMC suba 100 puntos básicos la semana que viene", y sería una medida de magnitud similar a la llevada a cabo por Paul Volcker, presidente de la Fed hace más de 40 años. Además, Nomura opina que se necesita "una senda más agresiva" para disipar la persistente presión sobre los precios de los alimentos, los alquileres y los automóviles. Con ello, el rendimiento de los bonos del Tesoro a dos años alcanzó su nivel más alto en casi 15 años el mismo martes, llevando a la mayor caída de los mercados desde junio de 2020, con el Nasdaq Composite perdiendo 5,2%, mientras que el S&P 500 se desplomó 4,3%.  No es de extrañar que los mercados esperen el tipo de interés entre el 4% y 4,25% para finales de año, y Nomura incluso cree que podrían llegar al 4,75%.

No es de extrañar que a pesar de la recuperación que tuvo en mercado americano en el verano, los principales índices bursátiles sigan en terreno de doble dígito de caída. El MSCI Norteamérica cae algo más del 18%, mientras que el S&P un 17,5%, perdiendo-18,4% el Dow Jones y el -18,43% del Russell 2000.

Sin embargo, como siempre se ha comentado, es en momento de volatilidad cuando surgen las oportunidades para aquellos gestores de renta variable activos y que son agnósticos a índices. Si vemos los fondos de la categoría Renta Variable USA Capitalización Grande y value, la rentabilidad a un año es positiva y superior al 14,5%, aunque con una alta dispersión de rentabilidades ya que hay fondos con una rentabilidad negativa de hasta el -13,3% al +28%, con 18 fondos con rentabilidad negativa a 12 meses y 28 en positivo.

Y precisamente entre los fondos con mejor desempeño durante el último año y este volátil 2022 destaca el Fidelity America Fund, gestionado por Rosanna Burcheri y Ashish Bhardwaj, tras la salida en mayo de 2021 de Ángel Agudo. Es Bhardwaj quien aporta continuidad al equipo, ya que era gestora adjunta desde 2018, ya que Bucheri se incorporó a Fidelity en septiembre de 2021, por lo que apenas se cumple el primer año de gestión conjunta. La dupla de gestores modificó el proceso de inversión, centrándose en valor core, evitando sectores o valores "trampa" y en vías de extinción, con especial hincapié en cuestiones ASG con el objetivo que al menos el 50% de la cartera tengan características de sostenibilidad. Resultado de estos ajustes al proceso, se observó un aumento en el sector salud, consumo estable e industriales compensado con reducción en el sector financiero, así como la eliminación de posiciones en valores de poca liquidez.

Durante este año de trabajo de esta dupla, han logrado posicionarlo en el percentil 5 durante 2022, alcanzando una rentabilidad del 9,33%, mientras que a 12 meses es del 21,4%, permitiendo mantener ese posicionamiento frente a sus competidores. En estos 12 meses, solo ha habido 2 meses en los que el fondo ha tenido caídas superiores al 1%.

Todo ello con una volatilidad menor que la media de sus competidores:

En cuanto a su cartera, compuesta por unos 50 valores, se observa cerca del 6,5% de liquidez al cierre de agosto y una rotación del 80,46% (explicado en cierta forma como ya se ha dicho anteriormente, por los cambios realizados tras la salida de Aguido). Es uno de esos fondos agnósticos a los índices y eso se observa en su alto active share de casi el 84,5%. Sus 10 mayores posiciones representan casi el 30% de sus activos, que ascienden a 3.657 millones de dólares, entre los que destacan posiciones como Berkshire Hathaway (4,26%), que no es una posición nueva ya que está en la cartera desde 2015; en el sector financiero vemos al proveedor de seguros de salud a Elevance Health (3,9%) y a Wells Fargo (3,5%); en el sector salud vemos a los distribuidores de medicamentos como McKesson Corporation, que en el año ha subido cerca del 40%, y Amerisource Bergen con un alza del 6%; a la gasista ubicada en Houston Cheniere Energy, que ha subido más del 69%; al generador y distribuidor de electricidad en Chicago y no de los grandes, Exelon Corporation  y al transportador ferroviario de carbón y productos industriales Norfolk Southern Corp.

Creemos que es un fondo para seguir de cerca la evolución de su nuevo equipo de gestión, aunque dada la experiencia de ambos gestores no descartamos que sigan teniendo favorables resultados.

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